Las lluvias registradas durante la primera quincena de julio sorprendieron al sector agropecuario por su intensidad y distribución, especialmente en el oeste de la región núcleo. En localidades como Noetinger (Córdoba) se midieron 45,2 mm —cuando lo normal es apenas 15 mm—, y otros puntos como Baradero, Ramallo y María Teresa superaron los 40 mm. Este fenómeno, inusual para el invierno, permitió consolidar las emergencias del trigo y proyectar rindes de entre 40 y 60 quintales por hectárea.
“De los últimos 20 años, en 12 no llovió nada en julio. Esta agua se va a traducir en más espigas viables por metro cuadrado”, destacan los técnicos de la Bolsa de Comercio de Rosario en su último informe del GEA. La región ya implantó 1,66 millones de hectáreas, consolidando la tercera mayor siembra de su historia.
Bases firmes: reservas hídricas óptimas
El repunte de las reservas en el suelo fue significativo, especialmente en el centro-este y sudeste de la zona núcleo, donde las condiciones pasaron de regulares a óptimas. Incluso en zonas tradicionalmente más secas del oeste, hoy se registran perfiles adecuados que sostienen un buen desarrollo del cultivo.
En localidades como Piedritas, Bigand, María Susana o San Gregorio, los nacimientos del trigo fueron uniformes y las expectativas de rinde oscilan entre los 40 y los 60 qq/ha. En algunos casos, como en María Susana, se fertilizó con antelación y se esperan rindes de hasta 50 qq/ha.
El maíz tardío también da que hablar
Con el 92% de los lotes ya cosechados, el maíz tardío cierra una campaña sobresaliente. En el norte bonaerense y sectores del oeste, los rendimientos promedio se ubican entre los 80 y 100 qq/ha, con picos de hasta 120 qq/ha en cuadros que originalmente se pensaban para siembras tempranas, pero se vieron beneficiados por haber sido implantados más tarde, cuando la humedad acompañó mejor.
“Los mejores cuadros iban a ser los de fechas tempranas, pero por falta de agua terminaron siendo los tardíos los que la rompieron”, relatan desde Piedritas y General Villegas.
Condiciones climáticas a favor
El informe también anticipa un invierno 2025 con temperaturas más templadas y lluvias por encima de lo normal, en comparación con el invierno pasado. De sostenerse esta tendencia, se augura un escenario muy favorable para el desarrollo de la campaña de granos finos.
Desde la Bolsa de Comercio de Rosario, concluyen: “El trigo arranca la campaña con bases firmes para expresar su potencial productivo”.