viernes 24 de abril de 2026

Martín Risso, un talentoso músico con sonido y sensibilidad propia

Abrió las puertas de su Espacio ALT75 para contarnos sobre el regreso del proyecto "Living Concert"; también sobre su actividad como músico en el tributo a Soda Stereo y Gustavo Cerati; la historia de la banda La Crua Chan; de su participación como bajista de la agrupación del cantante Emma y sobre su formación musical.

3 de febrero de 2024 - 00:00

Un explorador de sonidos con cada instrumento que llega a sus manos, con influencias del jazz y la bossa nova, Martín Risso ha construido una carrera sólida con la música y, además de brillar en cada presentación y proyecto que genera, le cede el protagonismo a quienes acompaña instrumentalmente.

En este viaje musical nos cuenta con pasión sobre el proyecto Live Session en Alt 75, espacio donde se articulan la música y la arquitectura, y donde este año volverá con "Living Concert"; también sobre su actividad como músico en el tributo a Soda Stereo y Gustavo Cerati; la historia de la banda La Crua Chan; de su participación como bajista de la banda del cantante Emma y sobre su formación musical.

-Aunque incursionaste en distintos géneros musicales acompañando a cantantes y músicos, ¿tu preferencia está en el Jazz, Bossa nova y Funk?

-Como preferencia podríamos decir que sí. Viéndolo desde lo estético y de la complejidad musical de estos géneros que me decís, obviamente me inclino por el jazz, la bossa y sus derivados. Latín jazz, salsa, etcétera.

-Impusiste la Live Session en tu espacio Alt 75 con la publicación de videos en YouTube, ¿de qué se trata y a qué apunta?

-La Live Session en Alt 75, es una expresión artística donde, con mi compañera Silvina D?Ricco, brindamos el lugar a músicos con gran talento para que expresen sus canciones y las plasmamos en audio y vídeo. Contamos con el trabajo de Dante Risso tanto en audio como en video. Como soy profe de instrumentos varios: batería, bajo, percusión, trompeta y trombón, tengo montado mi propio estudio de grabación donde hago mis producciones, y también grabamos para todo aquel que quiera tener sus canciones. Muchos artistas se suman ya que contamos con backline (instrumentos) listos para usar. La otra opción es que yo puedo ser sesionista de varios instrumentos. Esto facilita el proceso de trabajo en modo organizativo.

El formato de Live Session nació en pandemia, cuando tuvimos que cerrar las puertas de Espacio ALT75. En este espacio se han llevado adelante eventos mixtos, mi compañera es arquitecta, entonces aparte de tener su estudio de arquitectura, se han desarrollado talleres, cursos y seminarios de Diseño Interior y prácticas de dibujo técnico, a su vez que yo doy clases de instrumentos. Nuestro espacio ALT 75 se caracterizó por hacer conciertos íntimos. 

La modalidad "Living Concert " consiste en abrir las puertas de casa/estudio a artistas que tengan una propuesta musical o teatral que se adapte a un formato reducido, teniendo en cuenta el lugar físico, por eso el nombre " Living Concert". Lo más gratificante es abrir las puertas de nuestro hogar para pasar un momento placentero de compartir el arte de la música y la expresión artística que fuera. No es de menor importancia la comida en estos eventos. En esta materia me involucro casi al 100% y Silvina está en la atención de los invitados y en la organización, la anfitriona digamos.

 No todo sucede como en cualquier lugar que vas a comer, tomar algo y a su vez hay una banda de fondo. Acá la prioridad principal es el artista. La dinámica es la siguiente: Disfrutar de una comida más bebidas, y luego cuando arranca el show se respeta al artista; al terminar se habilita el servicio de postres y bebidas nuevamente. Siempre tuvimos muy buena aceptación. Hasta el día de hoy nos preguntan cuándo vuelven los "Living Concert". 

-¿Con cuántos proyectos estás trabajando como músico sesionista actualmente?

-Hoy en día estoy en una etapa más regular. Sigo firme con mi coequiper Sebas Clark llevando al frente un tributo a Soda Stereo y Gustavo Cerati. Es un proyecto donde nos sentimos muy felices. Es una música que nos sale hacerla desde nuestro corazón para los corazones del público; es el único motivo que nos mueve hacerlo. Seba y yo sentimos que nunca nos va a dejar de motivar hacer estos covers de Soda y Cerati, y la gente siempre nos pide que lo sigamos haciendo. Evidentemente a la gente le gusta. 

Como trabajo actual de sesionista, según en qué momento se lea esto (risas), porque uno nunca sabe por cuánto tiempo los proyectos a los que es llamado pueden prosperar, es así la vida del músico de sesión; estamos acostumbrados a cambios de repertorio, de compañeros, de estilos musicales, etcétera.

Volviendo. Actualmente estoy como bajista de un cantante, un nuevo talento increíble; se llama Emma, su propuesta me interesó mucho y me subí a su proyecto en el cual ya estoy tocando por todos lados. Inclusive televisión. Es un cantante que tiene gran aceptación en toda la zona y más allá también, y eso permite trabajar muy seguido. Agradezco tanto a él como a Juan y todo el staff de la banda por confiar en mí.

-Sos considerado multiinstrumentista ¿cuál es tu formación con la música? ¿Tenés algún referente de tu aprendizaje? 

-Creo que está bien que se me considere así (risas), ya que hace más de treinta años que vengo incursionado en varios instrumentos, más allá que no me considero un experto en cada uno de ellos, pero sí puedo asegurar que cada vez que agarro uno de ellos, sea cual sea, soy muy feliz.

He logrado una disciplina que hace que esté al día, a pesar de que es muy difícil, no dejo pasar mucho tiempo sin ejecutar cualquiera de los instrumentos que toco, sobre todo los instrumentos de viento metal como la trompeta y el trombón, son muy demandantes. Requieren de una constante práctica para no perder lo que llamamos "embocadura", esto es, para quienes no saben, la sensación que uno forma en sus labios respecto a la boquilla. Es como una memoria a la que hay que estar todo el tiempo diciéndole que ahí (los labios) va apoyada la boquilla para que vibren y así poder conseguir un sonido. No quiero entrar en mucho detalle técnico.

Mi formación es autodidacta. Obviamente tuve profesores que me fueron guiando. En batería fue el gran Eduardo Castells cuando tenía 12 años. En trompeta tuve a Guillermo Aguilar y en trombón a Ceferino Báez; músico de Los Calzones Rotos que también me dio la oportunidad de trabajar durante un tiempo tocando la batería para esa formación haciendo muchísimos shows, y hasta varios video clips con esta legendaria banda de Ska argentino. 

Estuve tomando clases de trombón con Carlos Hernández, trombonista de Ráfaga.

Y en lo que se refiere a música en general, tuve la suerte de estar con Mario Berrondo. Formé parte de varios de sus proyectos, y al mismo tiempo fui su alumno.

Mucho de lo que sé hoy en día se lo debo a él; sobre todo la formación del laburante de la música, eso es muy importante a la hora de formar a alguien en este camino. Entrar en la vorágine de la música no es nada fácil; se lucha mucho, tenés que estar bien parado y preparado como para seguir con ganas y sin aflojar.

-¿Cómo te llevas con los nuevos ritmos: trap latino, el reggaetón, el k-pop y el rap, entre otros?

-Me llevo muy bien, por suerte tengo alumnos adolescentes donde traen a clases nombres de artistas actuales, ya sean urbanos o incluso cumbias y reggaetón. Escucho todas las propuestas, luego hago un balance y escucho lo que siempre me gustó, que es el jazz y también el heavy metal, pero la música en casa es muy variada, obviamente predomina el jazz, Charly, Fito, por mis hijos. Pero en realidad se escucha lo que a cada quien le plazca, y al estar siempre en familia y compartiendo varios estilos, terminamos todos prestando atención a lo que el otro trae de novedoso para escuchar. No hay mucha lógica, (risas) ni queremos que la haya.

-¿Qué proyectos tenés para este año?

-Este año viene cargado de proyectos. Sigo dando clases de batería, bajo, trompeta y trombón, así como seguiré grabando en mi estudio, tocando, etcétera. Este año también queremos retomar el proyecto de "Living Concert" y a su vez concretar algunas producciones que se vinieron gestando en el 2023. Todo va lento pero sin pausa ya que son muchos proyectos diferentes en los que me veo involucrado. Hoy los tiempos son otros, y los proyectos requieren de gran atención para darles el amor y el profesionalismo que se merecen. 

Agradezco infinitamente el espacio que me dan para contar un poco de lo que hago, me hace feliz saber que a uno o más de uno le interesan nuestras locuras.

"La Crua Chan fue y será un vehículo que me diseñé hace 14 años"

-¿Cuál es la historia de La Crua Chan, banda que formaste y lleva 14 años de actividad?

-La Crua Chan fue y será un vehículo que me diseñé hace 14 años. Es de esos proyectos que nunca sabes bien que va a pasar, ni tampoco qué músico va a tocar, por eso lo veo como un vehículo que me va llevando a hacer cosas como músico e incursionar lugares y públicos totalmente diferentes. Me ha llevado a hacer cosas que nunca pensé que podía llegar a hacer. Superé esa vara que a veces nos ponemos sin darnos cuenta. 

En La Crua Chan ya todos saben que vienen a tocar; primero: porque hay un aprecio hacia la persona. Segundo, hay una admiración cómo músico. Y tercero, porque sé que va a cobrar un dinero que no le viene nada mal. Esta es la filosofía; hoy tocamos con La Crua, mañana no sabemos, todo va mutando.

Con la Crua Chan di un paso muy importante en la gestión de festivales de jazz y eventos donde la música instrumental es la protagonista. Me hace muy bien tocar esa música, siempre voy a estar agradecido con todos los músicos que han pasado por esta formación. Los actuales son Mariano Musacchio, Eduardo Cruz, Matito Vercelino en la base; y nos acompañan Nico Pinco y Juan Cruz Fernández en trompetas. También me acompañan cantantes como Agus Medina, Guille Colautti, Vale Troanes, Carmi Petri, Marisa Guerrini. Ellos siempre están y les debo un montón por no dudar en decirme que sí cuando los llamo.

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