El pasado 21 de septiembre, en ocasión del Día de la Sanidad, más de 30 sociedades y federaciones médicas emitieron un comunicado en el que anunciaron la incorporación de un bono complementario no reintegrable que cobrarán a afiliados con cobertura social para alcanzar el valor de un honorario ético establecido en 6 mil pesos, y de este modo contrarrestar los efectos que han tenido la devaluación y la inflación en los costos prestacionales. En el plano nacional, esta decisión generó fuertes controversias y no pocas polémicas, atendiendo a que serán los pacientes los que deberán asumir un costo más al momento de acceder a los servicios de la medicina privada, incluso teniendo la prestación cubierta por la cartilla de su plan de salud.
Para conocer si esta medida se adoptará también a nivel local, LA OPINION dialogó con Julio Lanternier, presidente de la Asociación Médica de Pergamino, entidad primaria que tiene entre sus funciones la negociación de los convenios que se celebran con distintos financiadores. El profesional confirmó que varias sociedades científicas y federaciones médicas han planteado la necesidad de implementar un bono complementario no reintegrable para que los profesionales médicos tengan un honorario digno por el ejercicio de su tarea, considerando que la inflación y la devaluación han profundizado un desajuste que ya existía. Sin embargo, fue cauteloso al asegurar que "a nivel local hay una instancia de negociación abierta con obras sociales y empresas de medicina prepaga, y por esta razón es que aún no se ha instrumentado la medida".
"La devaluación que se dio después de las elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias agravó la situación y aceleró el proceso inflacionario, haciendo insostenible el trabajo médico", planteó Lanternier y refirió que a raíz de eso se habilitó una instancia de diálogo con los financiadores con el propósito de establecer un honorario acorde a esta coyuntura. "Ese honorario ético es lo que se empezó a plantear como necesidad a las obras sociales y prepagas, y si esos acuerdos no son posibles, ahí sí nos veremos en la obligación de implementar un bono complementario no reintegrable para alcanzar ese piso de ingresos que consideramos adecuado", especificó.
En la misma línea comentó que otra cuestión que forma parte de la negociación es el pago por las prestaciones en un término de 30 días, en virtud de que el contexto actual hace imposible que los médicos perciban sus honorarios por prestaciones ya realizadas a los 45 ó 60 días.
La negociación, abierta
El presidente de la Asociación Médica de Pergamino recalcó que la instancia de negociación permanece abierta e insistió en que "la implementación del bono está sujeta a los resultados que se obtengan de ese diálogo".
"Comenzamos estas conversaciones hace 15 días, en consonancia con la tarea que está llevando adelante la Federación Médica y haciéndonos eco del reclamo generalizado de los profesionales. Estimamos que a mediados de octubre esta cuestión tiene que estar cerrada y esperamos poder llegar a buen puerto para evitar tener que tomar esta medida que de algún modo sabemos, impacta sobre nuestros pacientes".
Consultado sobre la marcha de la negociación, Lanternier se mostró optimista en virtud del eco que ha tenido el planteo en obras sociales sindicales y en algunas empresas de medicina prepaga y reconoció que "generalmente tenemos más facilidad de negociación con las obras sociales sindicales que con los prepagos, aunque con algunos de ellos ya hemos encaminado también las negociaciones".
"No estamos pidiendo nada que no esté acorde a la situación que vivimos. El honorario que percibe el médico por la atención a pacientes con cobertura social es el salario del médico y así como sucede con los trabajadores en relación de dependencia, que tienen sus instancias de negociación paritaria, los profesionales médicos tenemos estas instancias de negociación con los financiadores del sistema de salud para discutir los términos y valores de nuestros convenios", abundó, recordando que en términos generales el honorario médico está muy por debajo de lo esperable.
En relación a si el pedido de recomposición de aranceles alcanza a todas las especialidades médicas, el titular de la entidad que los nuclea planteó que "el piso de los 6 mil pesos -reajustable cada dos meses- se está pidiendo para todos, y a futuro pretendemos que pueda establecerse un honorario diferenciado para las especialidades clínicas, aquellas que no tienen la posibilidad de realizar prácticas, fundamentalmente pediatría, porque entendemos que es necesario potenciar el honorario de los profesionales que hacen esas especialidades".
Una diferenciación
Consultado respecto de cómo convive la implementación de este bono con lo que históricamente fue el "cobro indebido de plus", el presidente de la Asociación Médica de Pergamino fue categórico al diferenciar que "el cobro indebido se genera cuando falta una negociación leal y muchas veces es la búsqueda del profesional de alcanzar un honorario digno sin haber sido convenido".
"La diferenciación que hay que hacer es que el coseguro está establecido por las obras sociales y los sistemas de medicina prepaga y aceptado", planteó y remarcó: "En los últimos años en nuestros convenios no hemos tenido problemas".
"Si bien sabemos que ha habido cobro indebido, tratamos de solucionarlo, pero la situación que se plantea hoy en torno al bono complementario es distinta", agregó.
"En el contexto actual, el honorario mínimo tiene que ser acorde, esto no sucede en todos los casos y por eso se planteó la necesidad de renegociar los convenios", resaltó y marcó que "la Asociación Médica de Pergamino ha tenido una negociación exitosa con muchas obras sociales y con algunos prepagos y por esa razón no salimos de manera intempestiva a cobrar el bono".
Buena recepción
En lo que parecería ser un dato distintivo respecto de las noticias que trascienden a nivel nacional y que marcan una fuerte tensión entre médicos y financiadores, el presidente de la Asociación Médica de Pergamino puso énfasis en destacar que desde la apertura de esta instancia de negociación la entidad tuvo "muy buena respuesta y aceptación de nuestro pedido por parte de la mayoría de las obras sociales".
"Estamos avanzando ahora en la negociación con algunos prepagos que esperemos lleguen también a buen término, en el entendimiento de que es una situación muy apremiante la que viven los profesionales de la salud", resaltó y clarificó que "en este lapso, mientras permanezcan abiertas las negociaciones a los afiliados no se les cobra el bono complementario".
"La decisión que tomamos desde la Asociación Médica de Pergamino y de todos los círculos médicos de la región es respetar la negociación", mencionó, aunque aclaró que todas las partes involucradas saben que tiene que ser una negociación de muy corto plazo, "si se extienden en el tiempo nos vamos a ver obligados a implementar el bono de manera unilateral, algo que, de suceder, se lo comunicaremos oportunamente a los profesionales".
Lanternier destacó que la entidad tiene un diálogo fluido con buena parte de los financiadores con los que negocia los contratos y mencionó que algunos ya tienen coseguros pautados por las propias obras sociales que permiten alcanzar el valor que se está aconsejando como honorario ético. En este punto, recordó que no todos los convenios se gestionan a través de la entidad sino que algunos, como el de Ioma, se discuten a través de la Federación Médica de la Provincia de Buenos Aires; y el de Pami, a través de las clínicas.
"Independientemente de quién negocie los acuerdos, lo cierto es que en el contexto actual es imprescindible actualizarlos por cuanto el retraso que generó la devaluación y la aceleración inflacionaria generan condiciones muy dificultosas para el trabajo médico", sostuvo y añadió que "a esto se le suma como agravante que la profesión médica no está alcanzada por la exención de Ganancias, es decir que ese honorario que percibe el profesional sufre importantes descuentos impositivos".
El día que los médicos dijeron "Basta"
A nivel nacional, la comunicación emitida por los médicos expresaba: "Este 21 de septiembre, los médicos de la Argentina no tenemos motivos para celebrar. Estamos atravesados por una triste realidad: una crisis que ha llevado los honorarios al nivel más bajo de la historia. En virtud de ello hemos establecido un honorario médico ético que se actualizará en forma bimestral ante el avance inflacionario a nivel federal. Si lo que recibimos del sistema (obras sociales, prepagas y sanatorios, entre otros) es menor a este monto, la diferencia será cubierta por el paciente como un bono complementario no reintegrable. La consulta médica es un acto fundamental en el que atendemos las necesidades de pacientes, diagnosticamos enfermedades y trabajamos en su recuperación. También es el acto mediante el cual percibimos un honorario profesional que nos permite vivir dignamente. Tradicionalmente, este servicio era valorado por los financiadores, pero nunca tuvimos la capacidad de fijar su valor nosotros mismos. Nunca pudimos los profesionales determinar cuánto debemos percibir por esta labor. Los médicos decimos: ¡basta! Basta de imponernos un valor no digno para honorarios, basta de demoras en los pagos, basta de débitos injustificados y basta de no tener control sobre el valor de nuestro trabajo. A partir de este momento, el precio del servicio, el valor de nuestros honorarios estará en manos de los propios médicos a través de asociaciones, cámaras, consejos, federaciones y sociedades que nos representan. En los últimos años, el valor de la consulta médica ha experimentado una drástica caída, situándose como uno de los más bajos de la región. En los últimos meses, esta situación se agravó, sumándole el retraso en el pago de honorarios entre dos y seis meses después de prestar los servicios, insostenible para los profesionales de la salud en la actualidad con el alto nivel inflacionario existente".