viernes 03 de abril de 2026

Radiadores Colavita, 70 años de una marca registrada en Pergamino

El comercio tradicional dedicado al servicio del sistema térmico del automotor cumple siete décadas. Durante la mayor parte de ese tiempo funcionó como taller de reparación de radiadores, con la impronta de su creador, don Rosario Colavita. La continuidad está en manos de su hijo Miguel, quien al taller le incorporó la venta de repuestos y en la actualidad solo se dedica a esto último, satisfaciendo con amplia capacidad la demanda de clientes y talleristas del rubro.

26 de noviembre de 2022 - 00:00

Aquel 24 de noviembre de 1952, el joven Rosario Colavita -con tan solo 18 años- inscribía en el Municipio su taller de reparación de radiadores, en un garaje en desuso situado en la calle Echevarría 1223 aún sin asfaltar. Trabajador incansable, este italiano que desembarcó en Argentina a los 14 años, dividía las horas laborales de taller con las de su pasión: las motos de competición.

Durante el día reparaba radiadores con mucha dedicación y ansias de progreso; esto lo animó a sacar un préstamo, conseguir socios y comprar maquinaria para fabricar los paneles de cobre con los cuales se armaban los radiadores (en la actualidad en el país hay poco más de 10 establecimientos de este tipo).

Por las noches se dedicaba a preparar sus dos motos de competición para los típicos óvalos de tierra que le dieron hermosos momentos con muchos triunfos y lo hicieron muy reconocido en la zona. Pero el destino cambió sus sueños cuando un grave accidente en el circuito del Parque Municipal de Pergamino lo dejó en coma, con traumatismo de cráneo y una importante pérdida de visión en uno de sus ojos. Los 40 días que estuvo internado en el Hospital Británico de Rosario lo obligaron a vender las máquinas, las motos y hasta la comunidad de nuestra ciudad realizó una colecta de dinero para costear los gastos. Su hijo, Miguel, continuador del negocio, rememora aquellos días aciagos: "Aún conservo el detalle de las personas y empresas que hicieron su aporte". 

Esos fueron los inicios de un comercio tradicional de Pergamino que está cumpliendo 70 años. Hoy con una impronta aggiornada a los tiempos, pero siempre en el rubro del sistema térmico del automotor, con el radiador como figura central.

Un pionero

Don Rosario fue pionero y su apellido pasó a ser sinónimo de radiadores en Pergamino y la zona. Miguel se encargó de que todo lo construido con amor y esfuerzo no se muriera con su creador, a la vez que le aportó la mirada innovadora para que hoy, siete décadas después, el mismo apellido siga conjugando con el mismo rubro.

"En 1970, ya instalado en el local propio de calle Monteagudo 144, aprendí el oficio, la conducta, el valor de la palabra y tantas cosas más", resalta hoy Miguel desde el mostrador de su negocio de repuestos para el sistema térmico del automotor de Monteagudo 35.

"En 1990 me casé y tuve la maravillosa experiencia de trabajar tres años en Italia, y conocí otro mundo; aprendí cuánto invierten en su taller o negocio para luego obtener su rédito. A mi regreso encontré a mi papá con un ACV y decidí hacerme cargo y hacer un cambio: agregar al taller venta de repuestos del sistema térmico del automotor.

"Obtuve un préstamo y llené el negocio de mercadería a tal punto que al cabo de unos años me tuve que mudar a un local más grande que es donde estoy actualmente. Luego decidí dejar el taller y solo dedicarme venta de autopartes. Tengo clientes de muchísimos años y de varias ciudades vecinas; el secreto para competir hoy es tener un amplio y variado stock y precios competitivos", asegura Miguel.

La modernidad y el cambio

Miguel Colavita explicó que el radiador antes era una pieza artesanal, de cobre y bronce que duraba más de 30 años, y que cuando tenía algún desperfecto se lo podía reparar. "En la década de 1990 comenzaron a venir con partes plásticas y terminaron siendo de aluminio y plástico, totalmente descartables cuando tienen una rotura. Cuando advertí que el taller de reparación de radiadores no tenía mucho futuro como tal, comencé a pensar en sumarle los repuestos del sistema térmico, como bombas de agua, termostatos, mangueras, caños, etcétera. Hasta ese momento solo compraba radiadores y allí pasé a tener stock en todas las demás piezas del sistema térmico. También había advertido que en la ciudad siempre faltaban algunas piezas y todos los talleristas perdíamos mucho tiempo buscando lo repuestos, así que la decisión fue sumar esos artículos tanto para mi taller como para otros colegas.

"La decisión-continuó explicando Colavita- resultó un acierto al seguir con el rubro pero cambiar de ser taller a casa de repuestos para el sistema térmico, y a veces pienso en incorporar otro tipo de repuestos, pero me inclino por quedarme con lo que tengo, pues tengo bastante trabajo y no quiero sumar más horas".

También resaltó que se siente "muy reconocido" por estar al frente de este negocio, que después de siete décadas "sigue adelante porque detrás hay mucho esfuerzo, dedicación e inversión, porque sigo con la lógica de que vendo un repuesto y compro dos para reponer. La otra condición que me reconozco es la honestidad comercial y el valor de la palabra". 

Por último dedicó unas palabras a su padre: "Estoy seguro que mi viejo estaría orgulloso de ver todo esto, amó mucho su taller y esto de alguna manera es una continuidad a todo su esfuerzo. Hoy celebro estos 70 años en honor y agradecimiento a él".

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