Lo hizo en un acto que se realizó ayer en el salón auditorio. Las palabras estuvieron a cargo del gerente Diego Parra. Se impuso el nombre de Tomás Ramella al área quirúrgica. Hubo un reconocimiento al doctor Pascual Médici. También se premió a personal del sanatorio.
DE LA REDACCION. Ayer la Clínica Pergamino celebró sus 79 años y lo hizo con un acto en el que se reconoció a profesionales y personal. La ceremonia comenzó a las 11:00, con una oración en acción de gracias que estuvo a cargo del padre Carlos Rocha. El acto central fue a las 11:30 con las palabras alusivas del licenciado Diego Parra, gerente de la Clínica Pergamino.
El día de hoy debe simbolizar por un lado el festejo por los logros alcanzados y por el otro el de asumir el firme compromiso de realizar todo aquello que ha quedado en el tintero. Lamentablemente los últimos años ha desaparecido del mercado innumerable cantidad de empresas de servicios de salud, y esto implica la disminución de los principales recursos del sistema: la disminución del número de camas disponibles, comenzó Parra y visualizó el aniversario de la Clínica como una oportunidad para reflexionar acerca de la realidad y planificar el futuro en un escenario distinto cada año.
Los tiempos venideros reflejan un cambio de paradigma en los servicios de salud, impulsado por las nuevas demandas de los pacientes, planteó Parra, que describió algunas de las variables como el avance de las nuevas tecnologías y equipamiento, el desarrollo de la industria farmacéutica, la disponibilidad de información, las redes sociales, que han generado que los pacientes tomen un rol protagónico en la gestión de los servicios.
En este sentido planteó que la atención centrada en el paciente será uno de los factores clave de éxito al momento de pensar el futuro de las organizaciones de salud.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos construyen muros y otros, molinos. Debemos ser capaces de construir molinos y dependerá de cada una de las personas que componemos esta organización lograr esa adaptación, a través de un aprendizaje continuo, refirió y enumeró las variables que definen el contexto del sector salud.
La principal limitante sigue siendo la fijación de precios por debajo de los índices de aumento de los insumos, de ahí que los ingresos que percibimos por nuestras prestaciones no alcanzan a cubrir el costo que las mismas generan, enfatizó Parra.
En este sentido abogó por la puesta en marcha de estrategias para afrontar las contingencias que impone el presente para brindar una atención que resulte diferencial.
Las necesidades de pacientes y financiadores requieren de un esfuerzo superador que implique además de inversiones económicas, un cambio en la actitud a la hora de tomar decisiones al momento de plantearnos un modelo de atención, apuntó en otro momento de su discurso.
Sobre el final de su mensaje insistió en la necesidad de estar aliados a los representantes del sector mediante alianzas estratégicas.
Homenaje
Uno de los momentos más emotivos del acto se vivió cuando se impuso el nombre del doctor Tomás Ramella al área quirúrgica del sanatorio. Las palabras fueron del doctor Gustavo Crivelli, cirujano de la Clínica Pergamino, que se refirió al profesional recientemente fallecido en términos médicos y personales.
Indudablemente él marcó una época desde la cirugía, fue un pionero en su formación y fue un maestro que nos llenó con sus enseñanzas. La primera, con la que me siento totalmente identificado, fue su generosidad, ya que no se guardó nada. Hizo honra a aquella conocida frase que señala que solo cumple con su deber quien va más allá de su obligación. En esta época en que los médicos estamos tan fustigados por la sociedad, por los abogados, él hizo honra a esas palabras. El honró su función, no se honró de su función y era el jefe espiritual de todos nosotros, porque nos daba su ejemplo, expresó Gustavo Crivelli.
En lo personal agradeció el haber tenido en Tomás Ramella a un gran maestro y amigo.
He compartido con él gran parte de mi vida y estoy orgulloso de haberlo conocido. Que el centro quirúrgico de la Clínica lleve su nombre es un homenaje merecido porque ha sido una persona muy importante a la que todos les estamos muy agradecidos, planteó y valiéndose de una frase de los libros de autoayuda refirió: Dicen que uno vive en el recuerdo de la gente que lo quiere. Masín Ramella está presente todos los días en nuestras charlas cotidianas porque fue un tipo excepcional.
Reconocimiento
En la continuidad del acto, se entregó un reconocimiento al doctor Pascual Médici, en el que se lo destacó por su labor como profesional médico. Las palabras en este momento de la ceremonia fueron del cardiólogo Raúl Schneider, que describió la trayectoria del conocido profesional de nuestro medio. Este médico tuvo dos grandes amores: la medicina del deporte y la administración hospitalaria. Desarrolló en la Clínica toda su carrera que lleva ya 50 años, un tiempo que hizo que cosechara amigos, logros personales y por encima de todos, ser como el primer día una persona afectuosa y cordial, siempre dispuesto a construir puentes, señaló Schneider.
Pascual Médici, por su parte, visiblemente emocionado agradeció la distinción, y confesó sentirse una reliquia por tanto afecto.
Creo que soy el médico más viejo que está ejerciendo en Pergamino y realmente me siento muy honrado por este reconocimiento. Me siento feliz porque después de haber tenido una vida profesional y pública bastante complicada llego a esta altura de la vida sintiéndome muy respetado y querido por la gente, las dos cosas que en realidad todas las personas buscamos en la vida. Yo creo que las he logrado, así que no tengo más que agradecer esta distinción a la gente de la Clínica, al directorio y al personal.
Medallas
Como sucede todos los años se hizo entrega de una medalla al personal que cumplió 30 años de servicio en el sanatorio. También se entregaron caduceos a profesionales médicos que se acogieron a los beneficios de la jubilación.
Asimismo, como parte de las actividades se distinguió al personal con asistencia perfecta. Luego del acto, los presentes compartieron un brindis de celebración.