Se están llevando a cabo remodelaciones en distintos lugares que tiene la ciudad para el esparcimiento al aire libre, pero aún no se consigue desterrar el vandalismo que afecta las inversiones llevadas a cabo por el Municipio. Los Parques General San Martín y España están en las preferencias a la hora de pasar un buen momento aunque también las plazas del Centro tienen adeptos, especialmente entre los jóvenes. Hay reconocimiento y conformidad en la población con lo que se hizo pero solicitan más servicios y seguridad.
DE LA REDACCION. Trotar alrededor del Parque España, tomar unos ricos mates con amigos en el Parque Municipal, pasar un agradable momento en algunas de las plazas céntricas o dejar que los chicos jueguen libremente en los espacios verdes son actividades simples que pueden hacerse gratis en distintos puntos de nuestra ciudad. En el último tiempo varios de estos espacios han recibido inversión municipal para su acondicionamiento y puesta en valor. Acompañando esta acción resta aún que un minúsculo grupo de individuos entienda que el mantenimiento de estos lugares de todos va en favor del propio disfrute, sencillamente porque es de todos y lo pagamos entre todos. De allí que sea una obligación tanto preservarlos como tener una participación activa en cuanto a la defensa de estos bienes patrimoniales. Del mismo modo que se protege lo propio puertas adentro debiera hacerse puertas afuera.
Si bien la actividad física al aire libre es considerado un aliado para la salud, el esparcimiento también incide en el bienestar. Por eso, toda afectación de recursos públicos al embellecimiento y funcionalidad de lugares con el solo fin de congregar para compartir es también necesaria y valorada por los vecinos.
En este sentido, que el Parque General San Martín haya recuperado atractivos de antaño ampliando las posibilidades de pasar un lindo momento en la zona del lago o bien en otros sectores que quedaron en buenas condiciones luego de las modificaciones que se desarrollaron, es para destacar.
Volvimos al Parque después de muchos años, señaló Ariel mientras acomodaba los sillones para iniciar una rueda de mates junto a su mujer; generalmente nos íbamos a Colón porque era complicado venir acá, no había ningún tipo de servicios y no encontrábamos nada que nos atrajera, añadió este vecino que igualmente reclamó mejoras en los baños y más seguridad porque no podemos dejar que se rompan las cosas que se colocan para el bien de todos.
En la actualidad, el Parque está equipado con mesas, bancos, parrillas y todo lo que hace falta para poder disfrutar de un asado en familia. Nos gusta venir a comer porque se pasa un día lindo; somos un grupo de amigos que habitualmente veníamos pero dejamos de hacerlo porque estaba destruido, no había ni siquiera nada para sentarse, indicó Marcelo en las primeras horas de la tarde del pasado domingo.
Un tiempo para la familia
Otro de los beneficios que ofrece este espacio ubicado a metros del Arroyo, sobre todo para los niños, es pasar tiempo en sus plazas o parques móviles, donde toda la familia encuentra algún atractivo: los pequeños pueden estar en movimiento, divertirse con otros nenes, jugar a la pelota o bien andar en bicicleta dado que hay espacios donde no hay riesgos porque se prohíbe el tránsito vehicular. Esto es mucho mejor que dejarlo enchufado a la PlayStation, a la computadora o viendo televisión en la casa, resaltó Ramiro, un padre de unos 45 años que le estaba enseñando a jugar al fútbol a su nene de 7. Mientras que los adultos pueden contar con un invalorable verde a escasa distancia del hogar para departir en contacto con la naturaleza.
No podemos creer que volvieron los botecitos al lago, parece mentira que limpiaron esta zona del Parque Municipal porque era un desastre, aunque todavía faltan cosas por hacer, señaló una señora que espera su turno para subirse a los hidropedales que están funcionando en inmediaciones de los juegos ecológicos.
Como común denominador de los testimonios recogidos en este espacio público de la ciudad se impone la preocupación de los usuarios por los recientes hechos de vandalismo que ocurrieron en los últimos días cuando incendiaron las sombrillas. Es una pena que ocurran estas cosas, quizás si hubiera dispositivos de seguridad podría evitarse, pero es cierto que no se puede tener un policía o inspector en cada lugar. Tenemos que aprender a cuidar lo que nos pertenece, refirieron.
Parque España y las plazas
Si bien en estos últimos días las miradas están puestas en el Parque General San Martín por sus recientes refacciones, hay otros lugares que los fines de semana tienen ya sus clásicos concurrentes que se acercan por comodidad geográfica o bien porque les resulta más tranquilo para pasar la tarde. Venimos al Parque España porque nos gusta, estamos a pocas cuadras y directamente llegamos caminando mientras los chicos vienen con sus bicis, destacó Sabrina ante la consulta del Diario sobre sus preferencias a la hora de pasar la tarde dominical.
Es que estos terrenos recuperados del viejo Ferrocarril Mitre tienen juegos infantiles, la tradicional calesita y el infaltable vendedor de pochochos y garrapiñadas que ahora le anexó un anafe para calentar agua para el mate. Siempre estamos los domingos, nos gusta venir porque es seguro ya que los chicos tranquilamente pueden pasarla lindo sin riesgos de que pase algún auto, reconoció Alberto aunque reclamó la instalación de baños porque los sanitarios móviles que a veces se ponen no dan abasto, señaló este papá que gentilmente dialogó con este medio.
Por otra parte, son muchos los que directamente siguen acercándose a la Plaza 9 de Julio o bien a la antigua Plaza de Ejercicios, hoy conocida con el nombre Miguel Dávila; es que estos espacios verdes permiten tener una mirada diferente del tránsito que circula por Avenida de Mayo aunque la falta de servicios es evidente; tenemos que tener más baños, y muchas veces deja de funcionar el WiFi, no podemos conectarnos, sonrió una joven mientras mostraba cómo se colgaba su celular de última generación.