domingo 10 de mayo de 2026

Los feligreses celebran hoy el día de la Virgen de Luján, patrona de Argentina

8 de mayo de 2015 - 00:00

También llamada “Patroncita Morena”, la liturgia católica  recuerda hoy a esta advocación mariana. En nuestra ciudad, la novena a esta advocación mariana comenzó el 30 abril y culminó ayer. Durante cada día de la novena, en la misa diaria se efectuó una súplica distinta y se realizó adoración al Santísimo Sacramento. Todas las actividades se llevaron a cabo en el templo ubicado en Bolivia 250. La procesión en honor a la Virgen “gaucha” se llevará a cabo el domingo.

 

Novena

En nuestra ciudad, bajo el lema “Madre que seamos misioneros del amor y la misericordia de Dios”, el jueves 30 dio inicio la novena a la Patrona de Argentina. En este marco, hoy, Día de Nuestra Señora de Luján, se rezará por la Patria argentina. A las 18:00 se realizará la adoración al Santísimo Sacramento, se rezará el Rosario y la novena para luego celebrar la misa a las 19:00. 

Mañana, a las 18:00, se rezará un Rosario meditado pidiendo a la Virgen por la Paz y la Justicia mientras que a las 19:00 se oficiará misa.

El domingo, a las 15:30, se realizará la procesión con la imagen de la Virgen de Luján desde la Capilla San Pantaleón (J. J. Valle entre Ecuador y Bolivia) hasta la Parroquia, Bolivia 250. Luego de la procesión se continuará con la festividad en comunidad. 

 

Humildad

Considerando cuáles son las virtudes de María que los fieles deben imitar en la cotidianeidad, es preciso destacar que la Iglesia propone a María como mujer de fe. Una  mujer que creyó, que confió en Dios y dejó que El obrara en su vida. Y esa confianza le fue dando un corazón humilde. La humildad es clave para un cambio. La humildad permite que las personas reconozcan los errores, los defectos y eso hace que se de paso al diálogo.

 

Historia

La devoción del pueblo argentino a la Virgen de Luján nació hace 385 años, cuando en 1630, a orillas del río Luján, ocurrió un prodigioso suceso que obligó a dejar una pequeña imagen de la Santísima Virgen en ese lugar.

En mayo de 1630 la milagrosa imagen de la Virgen de Luján llegó a la Argentina. Antonio Farías Sáa era un hacendado radicado en Sumampa (Santiago del Estero) que quería colocar en su estancia una capilla para la Virgen. Este hombre le pidió a un amigo que vivía en Brasil que le enviara una imagen que representara la Inmaculada Concepción de María. El amigo le envió dos, la que le había encargado y otra de la Virgen con el Niño Jesús. Cuando llegaron, fueron colocadas en una carreta y partieron en una caravana rumbo a Sumampa.

La caravana se detuvo a orillas del río Luján, a 67 kilómetros de Buenos Aires, en una hacienda conocida como la estancia de Rosendo. Al llegar el otro día los carreteros iban a proseguir con el viaje, pero la carreta que llevaba la imagen no se movía, intentaron de todas las formas posibles que caminara, bajaron la mercadería, colocaron más bueyes, pero todo fue inútil.

Las dos imágenes estaban en el fondo de la carreta en dos pequeños cajones. Los carreteros retiraron una imagen y no se movió, la subieron y bajaron la otra, y la carreta marchó normalmente. En ese instante los hombres comprendieron que estaba ocurriendo algo milagroso. Al ver que la Virgen no quería marcharse se dirigieron a la casa más cercana, la de don Rosendo.

La familia se emocionó al ver la imagen y la colocaron en su casa, la noticia corrió por toda la región y se enteraron hasta en Buenos Aires. Las personas empezaron a viajar al lugar, entonces don Rosendo construyó una pequeña capilla, entre los pajonales de la pampa. En este lugar permaneció la Virgen desde 1630 hasta 1674.

 

La capilla

Doña Ana Mattos, viuda de Siqueyras era una señora que tenía gran cantidad de tierras a orillas del río Luján. Ella quería llevar la imagen a su casa y realizarle una capilla, para ello en 1674 habló con el cura Juan de Oramas, administrador de los bienes de don Rosendo, y la colocó en su casa, pero la Santa Virgen desapareció y la encontraron en su antigua ermita. Doña Ana volvió a llevar la imagen a su casa y por segunda vez regresó a la estancia de don Rosendo.

Luego de confirmar la veracidad de lo sucedido, la Autoridad Eclesiástica autorizó oficialmente el culto público a la “Pura y Limpia Concepción del Río Luján”. Ana donó el terreno para la realización del nuevo templo en 1677, lugar en donde actualmente se encuentra la hermosa Basílica de Luján, uno de los santuarios más grandes de Sudamérica y entre los principales del mundo. Es visitado todo el año por centenares de miles de peregrinos. 

El Papa León XIII decretó la coronación pontificia de la imagen, la que se llevó a cabo el 8 de mayo de 1887. El 8 de mayo de 1944 el Poder Ejecutivo de la Nación declaró además, a la Virgen de Luján, patrona de las rutas nacionales.

 

 

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