La Trochita es de los trenes turísticos que no requieren presentación, es conocido mundialmente por las características del ancho de la vía férrea y por la particular conservación; su formación original y nacimiento se remontan hacia mediados del siglo pasado durante el apogeo del desarrollo ferroviario de la Argentina.
BUENOS AIRES - Tras una pausa de 40 días por trabajos de mantenimiento, La Trochita volvió a rodar en Esquel y a entregar su mística a los turistas que se encontraban en la cordillera chubutense.
Una vez más La Trochita inició su mágica excursión hacia la estación Nahuelpan, pero esta vez cargada de una fuerte emoción tras una espera de 40 días que demandaron las reparaciones y mantenimiento en la formación y en los rieles, con el objetivo principal de mejorar el servicio, la seguridad, y la experiencia de los turistas que la visitan.
La señal sonora de la locomotora marcó el inicio de una nueva etapa, al tiempo que la nube de vapor adentraba a los turistas en un viaje al pasado.
La Trochita forma parte del patrimonio histórico y cultural de todos los argentinos y en especial de los patagónicos, además de ser un ícono cultural de la región generando en la comunidad una sensación de pertenencia muy grande.
La Trochita es de los trenes turísticos que no requieren presentación, es conocido mundialmente por las características del ancho de trocha y por la particular conservación; su formación original y nacimiento se remontan hacia mediados del siglo pasado durante el apogeo del desarrollo ferroviario de la Argentina.
Es sin duda, una de las postales de la Patagonia Argentina, viajar en este tren es formar parte una experiencia única sobre rieles que la enmarcan, por su relevancia, en una parte importante de la historia ferroviaria y turística del mundo.
El tren
La Trochita, conocida oficialmente como Viejo Expreso Patagónico, es el nombre coloquial dado a una línea de ferrocarril que une las provincias de Río Negro y Chubut de la Patagonia argentina, donde la palabra trocha se aplica como ancho de vía. Planeado como parte de una red ferroviaria más amplia que uniría gran parte del sur argentino, pertenece administrativamente a la traza del Ferrocarril General Roca de la red ferroviaria argentina.
Con los años, la línea se ha convertido en un atractivo turístico a causa de su trocha económica de 750 mm. y las locomotoras a vapor que recorren sus 402 km de longitud entre las localidades de Ingeniero Jacobacci y Esquel. En 1998 fue declarado Monumento Histórico Nacional. Se hizo famoso a escala internacional a partir de 1978 gracias a la publicación de la novela El Viejo Expreso Patagónico, de Paul Theroux (en inglés The Old Patagonian Express),y es uno de los ferrocarriles en funcionamiento más australes del mundo, solo superado por los ferrocarriles, también argentinos, del Río Turbio y -el más austral de todos- el Tren del Fin del Mundo, remodelación de uno anterior llamado Tren de los presos.