Mariano H. Alfonzo y Pinzón, las localidades del Partido de Pergamino que, a causa de las abundantes precipitaciones registradas, padecieron inundación y anegamientos. En algunos hogares el agua ingresó hasta 60 centímetros. La solidaridad se visibilizó en el plan de asistencia que rápidamente se organizó para con los damnificados.
DE LA REDACCION. Al igual que en Pergamino, dos de los pueblos que integran el Partido: Pinzón y Mariano H. Alfonzo sufrieron su peor inundación en los últimos 20 años.
La caída de una importante cantidad de milímetros, más de 250, generó inconvenientes entre algunas familias que padecieron el ingreso del agua a sus hogares. No obstante la situación ha sido resuelta gracias a la predisposición y buena voluntad de los habitantes del pueblo que, liderados por sus delegados, se organizaron y aplicaron un plan de asistencia para con los damnificados.
En contacto con referentes de ambos pueblos, LA OPINION pudo saber que la situación actual de ambas localidades está normalizada.
Pasados por agua
En Mariano H. Alfonzo cayeron 320 milímetros en doce horas. El día más crítico fue el domingo 25. Los vecinos afectados fueron los que habitan en la periferia, donde se registran las zonas más bajas del pueblo. Allí, en algunos hogares, el agua ingresó hasta llegar a 50 centímetros.
De acuerdo con lo expuesto por referentes de Alfonzo entre las 6:00 y las 14:00 del domingo de Navidad cayeron en el pueblo 280 milímetros. Las copiosas precipitaciones continuaron hasta que el pluviómetro llegó a 320 milímetros y los pobladores comprendieron en ese momento que estaban atravesando una crítica situación generada por un fenómeno climático sin precedentes en Mariano H. Alfonzo.
Espíritu solidario
Al mal tiempo, múltiples fueron las manos solidarias que aparecieron para ayudar a las familias que resultaron víctimas del temporal. Así el delegado Juan Pablo Verdún, acompañado de un grupo de vecinos recorrió en máquinas y tractores la zona más afectada brindando ayuda al necesitado, distribuyendo bolsones de arena para depositar en las puertas de ingreso de las viviendas.
El problema lo tuvimos mientras se registró la copiosa lluvia. Cuando analizamos que la situación podía empeorar decidimos organizarnos para brindar asistencia a los damnificados. Fue tan importante el acompañamiento de la gente que nos dividimos las tareas y una vez que había pasado la inundación ayudamos a los perjudicados a limpiar sus hogares, explicó Patricia.
Si bien no se registraron evacuados, numerosas familias levantaron sus muebles y fueron preventivos en un día en que la constante caída de agua no pasó desapercibida. Fue la peor inundación que atravesamos, sostuvo Patricia.
Los que siempre están
En las primeras horas de la mañana del lunes la lluvia cesó y el agua estancada en la periferia del pueblo retrocedió rápidamente, razón por la que vecinos voluntarios, dotados de los elementos de limpieza, algunos donados por la Cooperativa Agrícola La Unión, asistieron a las casas que fueron alcanzadas por el agua. Allí ayudaron a sus propietarios a limpiar para luego acomodar los muebles.
La situación de los campos merece un análisis más exhaustivo. No obstante los trabajadores del agro de la zona, se encuentran preocupados por las posibles pérdidas que registrarán considerando las lluvias del último fin de semana.
La unión hace la fuerza expresa un refrán que claramente es el que cabe para calificar la actitud solidaria y desinteresada de los habitantes de Mariano H. Alfonzo, que no solo se limitaron a ayudar a sus vecinos sino que ayer estuvieron en Pergamino colaborando con las familias afectadas por la inundación.
En Pinzón
En Pinzón la realidad es muy similar a la vivida en Mariano H. Alfonzo. Fueron aproximadamente 250 los milímetros que llovieron entre las 4:30 del domingo 25 hasta las 7:00 del lunes 26. El momento más crítico se registró en la noche del domingo cuando alertado por la incesante lluvia, el delegado Fernando Cornejo y un grupo de voluntarios salieron a relevar la zona afectada, distribuyendo bolsones de arena para que la gente pudiera proteger sus hogares del agua.
El trabajo preventivo dio sus frutos y a pesar de que en algunas casas, ubicadas en la zona baja, precisamente en el medio del pueblo, en el sector lindero a la cancha de Pinzón Football Club y a dos cuadras de una canaleta, el agua ingresó hasta llegar a los 60 centímetros, sus habitantes ya habían ubicado algunos muebles y dispositivos arriba de mesas y sillas.
Una sola fue la familia que quiso, por propia voluntad, ser evacuada y trasladada a la Iglesia del pueblo, las demás permanecieron en sus casas.
La óptima organización de los habitantes fue fundamental para llevar adelante un plan de contención y asistencia. En este marco, ayer, una vez que el agua había abandonado las calles, los voluntarios limpiaron las viviendas a fin de que las familias pudieran retomar su habitual rutina.
Agradecimientos
En diálogo con LA OPINION, Fernando Cornejo, delegado de Pinzón, agradeció la predisposición de los vecinos sobre todo a los empleados de la Delegación y a los jóvenes que ayudaron a sus pares damnificados.
Asimismo destacó la labor que desde la Delegación se lleva adelante en la constante limpieza de los canales que permite que el agua de lluvia drene fácilmente. Además sostuvo que en los próximos meses será tiempo de analizar junto al Ejecutivo municipal la realización de una obra que permita que el agua, proveniente del sur del pueblo, escurra antes de ingresar a Pinzón y así no perjudique a los vecinos.