Durante la mañana de ayer, cuando el agua volvió al cauce normal del arroyo Pergamino, pudieron evidenciarse las pérdidas materiales de los afectados por el temporal en nuestra ciudad. Con calles aun imposibles de transitar, la gente intentaba deshacerse de lo que la inundación destrozó con pocos ánimos de hablar con la prensa pero con las esperanzas que hacerlo signifique algún tipo de ayuda.
Muchos de los evacuados pudieron volver a sus viviendas ayer a la mañana, luego de que la situación se normalizara. Los vecinos relataban a los periodistas todo lo que tuvieron que hacer para salvarse a sí mismos, a sus familias, a vecinos, además de los objetos materiales que lograron rescatar; algunos de buena manera, mientras otros insultaban reclamando ayuda, mostrándose en desacuerdo con las unidades de rescate y asistencia debido a que no pudieron asistir a diversas zonas de la ciudad dejando prácticamente aisladas a esas personas.
Sin víctimas mortales, las pérdidas que se contabilizaron fueron materiales. Gracias a las donaciones muchas familias recuperaron objetos perdidos y recursos básicos como ropa, colchones, agua, entre otras cosas. Sin embargo, los daños más importantes y que deben destacarse son que quedaron sin vivienda muchas familias, aquellas casas humildes arrasadas completamente por el agua, tapiales y medianeras de ladrillo y material destrozadas literalmente por la fuerza del agua, automotores bajo el agua y arrastrados por la corriente.
Además de lo que el agua se llevó, el agua también dejó. Muchas familias fueron asistidas por empleados municipales, quienes concurrían en camiones para recoger toda la basura acarreada por el agua. Arbustos enteros corrían por el Arroyo como si fueran pequeñas ramas, árboles arrastrados por la corriente quedaron en el medio de la calle cortando el tránsito y dificultaron el trabajo de los municipales.
La ayuda llegó a la mayoría de las zonas afectadas pero cierta parte de los inundados no recibieron asistencia y mostraron su descontento por medio de cánticos e insultos reclamando donaciones, limpieza y ayuda de cualquier índole.
A horas del mediodía se produjo un nuevo piquete, en Florencio Sánchez y Guatemala, por vecinos del barrio Martín de Güemes, quienes, entre euforia y desazón, reclamaban infraestructura rápidamente, ayuda sanitaria y donaciones. La protesta se disipó cuando Infantería se hizo presente en el lugar.
Lo que vivió Pergamino durante la Navidad pasada es algo que será difícil de olvidar. Así es como muchos recuerdan hoy, comparativamente, la inundación de 1995. En el contexto navideño en el que se produjo el temporal esta vez, hizo que muchas familias en vez de recibir, perdieran.