Gracias al aporte de la EET Nº 1, el servicio en el que se asisten pacientes sin cobertura social, cuenta con dispositivos que posibilitan el trabajo en diversas áreas. El equipo interdisciplinario que trabaja allí agradeció públicamente la tarea realizada por los jóvenes.
DE LA REDACCION. Alumnos de quinto año de Informática de la Escuela de Educación Secundaria Técnica Nº 1 (exIndustrial) confeccionaron elementos que fueron donados a la Sala de Rehabilitación del Hospital San José. Durante el presente ciclo lectivo y en el marco de un proyecto de extensión escolar, profesionales del servicio hospitalario y docentes de ese establecimiento educativo coordinaron el armado de los elementos cuyo destino iba a ser el uso por parte de pacientes que están en tratamiento de rehabilitación de distintas patologías.
En este marco, días pasados estudiantes y docentes formalizaron la entrega de las piezas diseñadas, que consisten en elementos para desarrollar la coordinación manual y la independencia funcional de niños y adultos. Asimismo, elementos destinados a estimular el área cognitiva que se utilizan en los talleres que se desarrollan en el Servicio, un organizador de rutinas y un deslizador para el trabajo de la motricidad fina.
Desde el Servicio de Rehabilitación del Hospital San José aprovecharon la oportunidad para hacer público el agradecimiento al equipo docente que trabajó en este proceso y especialmente a los jóvenes que demostraron capacidad y compromiso para llevar adelante este proyecto. Gracias a la tarea que han realizado contamos con elementos de rehabilitación que son de gran utilidad para los pacientes que se atienden en la sala, indicaron y refirieron que los elementos aportados por los estudiantes del Colegio Industrial son empleados en el trabajo de rehabilitación desde las diferentes áreas profesionales que intervienen en la asistencia de pacientes.
En este sentido recordaron que el Servicio de Rehabilitación trabaja con un enfoque interdisciplinario para el tratamiento de diversas patologías. El equipo está integrado por terapistas ocupacionales, una psicóloga especializada en gerontología y neurociencias, fonoaudiólogas, psicopedagogas, médicos fisiatras, kinesióloga y una trabajadora social.
Respecto del trabajo realizado por los jóvenes, indicaron que los elementos ya se están utilizando y destacaron que fruto de esta experiencia queda establecida una red de trabajo conjunto que seguramente permitirá alcanzar nuevos objetivos planteados por la escuela en función de sus necesidades de tipo pedagógicas, y que a la vez permita brindarles a los pacientes en rehabilitación una atención integral a su problemática.