Hace más de 25 años que esta pergaminense se dedica a confeccionar pequeños vestidos que luce en muñecas del tipo Barbie. Se inspira en la vestimenta de las protagonistas de novelas, películas y de diseñadores reconocidos. Llegó a tener más de 500 muñecas. Un don aplacado pero latente, un dolor irreparable y un empezar de nuevo.
DE LA REDACCION. Apasionada por las manualidades, así se define Gladys Díaz, una pergaminense de 77 años que ha confeccionado vestidos para más de 500 muñecas (del tipo Barbie). Lo que es asombroso es que no existe un modelo igual; todos son réplicas, idénticas, de vestidos que han lucido algunas famosas ya sea en eventos, novelas o películas.
LA OPINION visitó en su casa a esta vecina que, orgullosa, ha realizado numerosas exposiciones con sus muñecas en diferentes sitios, la última de ellas el pasado sábado 19, en el andén del Ferrocarril Mitre con motivo de celebrarse La Noche de los Museos.
El propósito era ver la colección completa, indagar sobre el origen de esta pasión y
conocer sobre el proceso de creación que sigue Gladys.
En diálogo con el Diario, Gladys contó que siempre le gustó hacer manualidades, sobre todo después de participar de un taller de corte y confección cuando era una adolescente, luego de culminar sus estudios primarios.
Las tareas del hogar dejaron trunca esta pasión de hacer manualidades hasta que luego de perder a uno de sus hijos, Marito, en 1991, reflotó esa vieja pasión que hasta nuestros días pone en práctica en cada prenda que confecciona.
Siempre me gustó hacer manualidades pero por esas cosas de la vida, luego de casarme me dediqué a la crianza de mis hijos y a atender mi casa aunque siempre alguna cosita hacía, contó Gladys.
Buscar el entusiasmo
La pérdida de su hijo mayor fue un duro golpe que le dio la vida, y en pos de superar esa ausencia es que Gladys decidió volver a realizar manualidades. Hace 25 años mi hijo mayor enfermó y después de algunos años murió muy joven. Es muy difícil convivir con la ausencia de un hijo, te queda un vacío enorme pero la vida continúa y con el objetivo de darles una motivación a mis días es que retomé la confección, contó Gladys.
Una de sus primeras inspiraciones fue la novela que protagonizaba Grecia Colmenares y Osvaldo Laport, Más allá del horizonte. Miraba la novela y me encantaban los vestidos de las damas antiguas; los empecé a confeccionar en miniatura y después extendí este trabajo a la realización de réplicas de vestidos de novia, vestidos que lucieron las famosas y algunas estrellas de cine. Llegué a tener más de 500 muñecas del estilo Barbie, relató al Diario.
Exposiciones
Para los asiduos participantes de las actividades culturales de la ciudad, el arte y la colección de Gladys son conocidos porque han estado expuestos en varias ocasiones en Bellas Artes, en galerías y muestras privadas, en el andén del Ferrocarril Mitre, etcétera. También, en una oportunidad, Gladys homenajeó al cine argentino realizando las réplicas de los vestidos de las protagonistas de películas clásicas. Los vestidos que más me gustaron hacer fueron los que lucía Lolita Torres, agregó la entrevistada.
Mi ángel
Luego de haberle quitado a una persona amada, la vida premió a Gladys con Constanza, la llegada de su única nieta, hija de Cristian su hijo menor. Constanza es mi ángel y mi guía, tenemos una conexión estupenda, con la mirada nos entendemos, expresó emocionada Gladys.
Rienda suelta a la pasión
Por último la costurera afirmó que dará rienda suelta a su pasión hasta que la vida se lo permita. Me muero si no tengo la máquina de coser y los numerosos pedacitos de tela que conforman mi colección, declaró Gladys.