Hoy se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento de María Crescencia y los fieles participarán de las actividades que se llevarán adelante. A las 16:00 partirá la procesión que unirá el Hogar de Jesús y la Parroquia Nuestra Señora de la Merced. La humilde violeta despierta los más hermosos sentimientos entre los fieles que la invocan.
DE LA REDACCION. Desde hace poco más de 3 años, el calendario litúrgico mundial incorporó una nueva fecha, el 20 de mayo para recordar a la beata María Crescencia Pérez dado que fue un 20 de mayo de 1932 el día en que subió a los cielos.
Haciendo historia vale destacar que el 17 de noviembre de 2012, Pergamino se vistió de fiesta ya que la humilde violeta, fue elevada a los altares en una ceremonia religiosa presidida por Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.
De esta manera, la religiosa cuya vocación fue cumplir la voluntad de Dios en su vida, se transformó en la séptima beata argentina y la primera de la provincia de Buenos Aires.
Pergamino, como Ciudad de María Crescencia, fue durante ese fin de semana la localidad anfitriona de miles de personas que participaron de lo que fue una de las ceremonias más multitudinarias de la historia de nuestro medio, que tuvo como epicentro el Circuito El Panorámico de Pergamino.
Contingentes de uruguayos, paraguayos, chilenos, brasileros, bolivianos, españoles entre otras nacionalidades, portando pancartas y globos, y utilizando vinchas y gorros violetas en alusión a la humilde violeta del huerto, arribaron a Pergamino con el fin último de venerar a la nueva beata.
Tiempo de preparación
Desde ese momento, cada 20 de mes, numerosas son las personas, de aquí y de muchas localidades de la zona, que visitan la tumba de Crescencia. A ella expresan su gratitud por las gracias concebidas y dan cuenta de su amor. También en cada misa se reza por la pronta canonización de Sor Dulzura.
Desde el pasado miércoles 11, las Hermanas del Huerto, desarrollaron el rezo de la novena y las misas que fueron presididas por los distintos sacerdotes de la Diócesis de San Nicolás. En cada celebración se recordó una obra de misericordia mientras que los fieles rezaban por una virtud sobresaliente de María Crescencia.
Ayer culminó el tiempo de preparación, y hoy la ciudad se viste de violeta una vez más, ya que se realizarán las actividades centrales en memoria de la flor del huerto.
Actividades para hoy
En este marco es que, desde las 8:00 y hasta las 19:00 las puertas de la capilla del Colegio del Huerto permanecerán abiertas para los fieles que quieran visitar la tumba donde descansa el cuerpo incorrupto de la beata.
A las 16:00 dará inicio la procesión que unirá la Capilla del Hogar de Jesús con la Parroquia Nuestra Señora del Huerto.
A las 16:30 el obispo de la Diócesis de San Nicolás, monseñor Héctor Cardelli, presidirá la misa que será concelebrada por diferentes sacerdotes.
A las 18:00 será la segunda misa en honor a Crescencia. La cita, que será presidida por el padre Carlos Pérez, será en este horario en la capilla del Colegio del Huerto. Una vez finalizada la Celebración de la Eucaristía se dará paso al arte mapping en 3D que se efectuará en la pared externa del templo.
La última misa de la jornada será celebrada, a las 19:30, por el padre Carlos Miri, en la Parroquia Nuestra Señora de la Merced.
La humilde violeta
María Angélica Pérez nació en San Martín, provincia de Buenos Aires, un 17 de agosto de 1897. En 1905 su familia se mudó a Pergamino y dos años después, junto a una de sus hermanas, ingresó al Hogar de Jesús. En el Hogar de Jesús Angélica no sólo cursó la primaria sino que además tomó clases de costura y bordado. En esta institución educativa, a cargo de la Congregación de las Hermanas del Huerto, permaneció pupila hasta fines de 1915. Por este entonces la vocación de María Angélica estaba definida. Tanto es así que abandonó el Hogar de Jesús para ingresar al noviciado. En ese momento dejó a sus dos familias: a sus padres y hermanos, y a las Hermanas del Hogar. Se trasladaba para cumplir con su gran vocación a la ciudad de Buenos Aires, a la Casa Provincial de las Hermanas del Huerto, en el barrio de Villa Devoto. Era el 31 de diciembre de 1915. Un año después, con la vestición del hábito religioso, comenzó a llamarse Hermana María Crescencia en honor del santo mártir Crescencio.
En Vallenar, Chile, el 20 de mayo de 1932 María Crescencia falleció serenamente y en concepto de santidad tras padecer una gran enfermedad.
Por su compromiso, su vocación de servicio, su amor y su trabajo en pos del bienestar de los más necesitados, especialmente de los hermanos enfermos, es que el 19 de diciembre del 2011 el Santo Padre Benedicto XVI autorizó al cardenal Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, a promulgar el decreto que reconoció el milagro atribuido a la intercesión de la Sierva de Dios María Crescencia Pérez, religiosa de la Congregación de las Hijas de María Santísima del Huerto.
Crescencia fue beatificada el 17 de noviembre de 2012 en el Circuito El Panorámico de Pergamino, en una ceremonia que fue presidida por el Cardenal Angelo Amato, Prefecto para la Congregación para las Causas de los Santos.
La Hermana María Crescencia Pérez se transformó en la primera beata de la provincia de Buenos Aires; la séptima beata argentina; en tanto que el acto de beatificación fue el segundo que se realizó en el país (el primero fue en 2007 en Chimpay, Río Negro, cuando fue beatificado Ceferino Namuncurá).
Oración
La oración para invocar a María Crescencia reza: Padre de Jesús y nuestro que por tu divino Espíritu haces florecer la santidad en la Iglesia, te damos gracias por la beata María Crescencia que te amó con sencillez te rogamos que la glorifiques, para que su ejemplo e intercesión sirvan a la extensión de tu Reino y a la multiplicación de las vocaciones a la vida consagrada. Concédenos, por su intermedio la gracia que, con humildad, te imploramos.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.