Luego de haber desempeñado la jefatura en la dependencia, la pergaminense desarrolló su tarea en el área previsional del organismo público dado que, por concurso, había accedido el año pasado a la planta permanente. Pero sorpresivamente días pasados recibió un telegrama de despido. Entiendo que me despidieron por tener una ideología política diferente, afirmó.
DE LA REDACCION. María Eugenia Ball Lima, exjefa de la Unidad de Atención Integral de la Anses, denunció públicamente ante LA OPINION que días pasados fue despedida sin causa justa del organismo de San Nicolás al 600.
A través de un telegrama de despido que llegó a su casa el martes 3 de este mes, Ball Lima fue anoticiada de su despido que, de acuerdo con lo expuesto por el documento, regía desde el 29 de abril.
Concurso
Haciendo un poco de historia, Ball Lima ingresó como jefa de la Unidad de Atención Integral de la Agencia Nacional de Seguridad Social de nuestra ciudad en mayo de 2012, permaneció en ese puesto hasta el 20 de enero de este año, cuando fue desafectada debido a que su puesto era por designación política. Al asumir Mauricio Macri la presidencia se generó el recambio de autoridades por lo que Ball Lima fue corrida de su puesto para pasar a formar parte de la planta permanente. El año pasado María Eugenia había participado del concurso que, anualmente, el organismo público desarrolla a fin de que sus trabajadores contratados puedan acceder a la planta permanente. Atravesando dicha etapa, luego de dejar su cargo en la jefatura llevó adelante sus tareas habituales en el área de expedientes de trámites previsionales.
Ball Lima señaló: Desde mayo de 2012 hasta principios de este año me desempeñé como jefa de la Udai de la Anses. No obstante en 2015 participé del concurso, que es una instancia que cada tres años la ofrece a fin de que sus empleados contratados puedan ingresar a la planta permanente. En ese marco yo, al igual que múltiples empleados, pudimos ingresar a la planta cumpliendo diferentes roles. En mi caso, luego de ser desafectada de mi cargo de jefa, cosa que considero razonable y coherente porque era un puesto político, me desempeñé en el área de gestión de expedientes previsionales. Allí cumplí mi tarea de manera normal y regular, cualquier persona que haya asistido a la Agencia en los últimos meses pudo ser testigo de que acudía diariamente a trabajar.
Persecución política
El martes 3 de este mes, Ball Lima recibió un telegrama de despido en su domicilio a través del que se le informaba que estaba desafectada desde el 29 de abril. Según lo expuesto por ella, en el telegrama no figuran las argumentaciones por la que la despidieron. Fui despedida sin causa. El organismo cuenta con reportes diarios de la cantidad de tramitaciones que cada empleado realiza por lo que deduzco que ni siquiera evaluaron mi labor sino que directamente me echaron. La Constitución Nacional es la que permite gozar de estabilidad a los empleados del Estado que gozamos de planta permanente, es así que al despedirme están incumpliendo con la Ley, afirmó Ball Lima y calificó su despido como antidemocrático ya que entiendo que me despidieron por tener una ideología política diferente. Existe en este caso una clara persecución política, algo que no existe en nuestro vocabulario ya que nunca hemos actuado de esa manera. Incluso cuando fui jefa nunca dejé de creer en la vida democrática de los pueblos, jamás les pedí el carnet de afiliación a las personas al momento de atenderlos, cuando me preocupaba por su situación, al resolverle el problema o al garantizar el acceso a un derecho. Hacia adentro del organismo me comporté de la misma manera, incluso con algunos compañeros de la Agencia que militaron para el PRO o formaron parte de lista de partidos políticos opositores al Frente para la Victoria. Jamás mezclé mis condiciones políticas con el desempeño laboral.
Revancha política
Ball Lima dijo sentirse preocupada por el modo en que este Gobierno actúa: Macri aseguraba durante la campaña política que buscaba terminar con la supuesta grieta, que pretendía unir a los argentinos y generar consensos, y en la realidad esto no sucede porque no están evaluando a las personas por su desempeño sino por su ideología política. Este accionar se entiende como una revancha política.
Haciendo hincapié en la convivencia democrática, agradeció la actitud del presidente del bloque de concejales de Juntos por Pergamino, Carlos Elizalde, que a pesar de pertenecer a otro arco ideológico diferente al del Frente para la Victoria, se solidarizó con mi situación y repudió este tipo de accionar.
Curso judicial
En el telegrama de despido, se le informaba que estaba desafectada desde el 29 de abril. Respondiendo a dicho documento, Ball Lima envió una nueva carta en la que solicitó la reincorporación a su trabajo. En el día de ayer, recibió un documento en el que me ratifican el despido y no me reconocen la estabilidad que tengo como empleada pública ni la validez del concurso del que participé. Por ello ahora el caso seguirá su curso judicial dado que voy a hacer el justo reclamo de lo que considero que me corresponde.
Uno de los 200
Es preciso añadir que este fue uno de los 200 casos de despidos que se efectivizaron en las diferentes oficinas de la Anses de todo el territorio nacional y que, según Ball Lima, tienen el mismo causal político, responden a la misma lógica de persecución que implementa el Gobierno y que ha motivado un despido masivo de personal al que, incluso, se le revisa el perfil de Facebook, Twitter y otras redes sociales para saber cuál es la ideología política que practican.