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A través de un comunicado, el máximo tribunal informó que el magistrado continuará trabajando normalmente hasta la fecha en que se haga efectiva la renuncia. De esa forma, se mantendrá en su cargo hasta que se produzca la asunción de un nuevo presidente de la Nación, que sucederá a la administración de Cristina Kirchner.
BUENOS AIRES (NA) - El juez de la Corte Suprema Carlos Fayt, de 97 años, presentó ayer su renuncia al cargo a partir del 11 de diciembre, cuando deje el poder la presidenta Cristina Kirchner y esté en funciones el próximo mandatario del país.
A través de un comunicado, el máximo tribunal informó que Fayt continuará trabajando normalmente hasta la fecha en que se haga efectiva la renuncia.
De esa forma, el magistrado se mantendrá en su cargo hasta que se produzca la asunción de un nuevo presidente de la Nación, el 10 de diciembre próximo, quien sucederá a la administración de Cristina Kirchner, con la que Fayt y la Corte mantuvieron un duro enfrentamiento durante este año.
Fayt fue uno de los miembros de la Corte más cuestionados por el gobierno nacional, que puso en duda su idoneidad para permanecer en el cargo debido a su avanzada edad.
Tras hacerse efectiva la renuncia, la integración de la Corte Suprema quedará con Ricardo Lorenzetti como titular, la vicepresidenta Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda, dos integrantes menos de lo que dice la ley.
Es que en los últimos años fallecieron en ejercicio Carmen Argibay y Enrique Petracchi, y desde entonces no se designó a ningún otro juez para completar la integración del Tribunal.
Tengo el agrado de dirigirme a la señora presidenta de la República con el objeto de presentar mi renuncia al cargo de juez de la Corte Suprema de Justicia, con efectos a partir del once de diciembre del corriente año, sostuvo el magistrado en la carta enviada a la jefa de Estado. Saludo a la señora presidenta con las expresiones de mi consideración más distinguida, sostiene la carta publicada en el sitio oficial de la Corte Suprema.
En el sitio Web también se informó que los demás integrantes de la Corte recibieron la decisión y, en un emotivo acto, reconocieron a Fayt por su trayectoria y asimismo decidieron hacer un acto en su homenaje en fecha cercana al mes de diciembre.
Fayt fue cuestionado fuertemente por el gobierno nacional durante los últimos meses por su avanzada edad, pues la Constitución establece que los jueces deben jubilarse a los 75 años.
Esa reforma legislativa se introdujo en 1994 y establece que superado los 75 años, los magistrados solo pueden seguir con un acuerdo del Senado durante cinco años más, y así sucesivamente.
Pero Fayt presentó una acción de amparo alegando que él ingresó previo a la reforma constitucional y así siguió en su cargo hasta la actualidad.
En medio del enfrentamiento del Gobierno y la Corte, el kirchnerismo conformó una subcomisión de juicio político en la Cámara de Diputados para intentar certificar el estado de salud de Fayt y tomarle declaración a varias personas, algo que finalmente no se concretó.
La subcomisión, en el ámbito de la Comisión de Juicio Político que preside la camporista Anabel Fernández Sagasti, estaba conformada por solo tres diputados oficialistas, Diana Conti, Luis Cigogna y Marcos Cleri, dado que los legisladores del PRO y de la UCR se negaron a conformarla.
El argumento de los opositores es que si no existe un expediente para poner en marcha un juicio político, la comisión no puede solicitar medidas de prueba ni citar personas para brindar testimonio porque sería antirreglamentario.
Paralelamente, desde el Poder Ejecutivo se propuso la candidatura del abogado Roberto Carles para integrar la Corte Suprema tras la salida de Eugenio Zaffaroni, pero el pliego no fue aprobado porque no contó con el aval de la oposición.
Sólo tres miembros
La Corte Suprema podría funcionar durante algunos meses con tres de los cinco miembros con que debe estar integrada según la ley, ya que la renuncia de Carlos Fayt se efectivizará el 11 de diciembre, fuera del calendario de sesiones ordinarias del Senado, que debe aprobar el pliego del reemplazante que nombre el futuro Presidente.
La Corte ya viene funcionando con cuatro miembros -Fayt, Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda- desde la jubilación de Raúl Zaffaroni, producida a fines del año pasado, debido a que los bloques de la oposición se negaron a prestar acuerdo al pliego del abogado Roberto Carlés, nombrado por Cristina Kirchner. De esta manera, al iniciar su gestión de gobierno el sucesor de la actual mandataria, podría llegar a designar dos de los cinco jueces de la Corte Suprema de Justicia, si es que finalmente el pliego de Carlés es rechazado en la Cámara alta o bien el futuro Presidente decide retirarlo y mandar otro en su lugar.
En octubre del año pasado, tras la muerte de Enrique Petracchi, el máximo tribunal manifestó en su reunión semanal de acuerdos que la integración de cinco vocales no dificultaba su funcionamiento sino que, por el contrario, lo agilizaba, por ser un número impar de vocales a la hora de fallar.
En aquella oportunidad, el máximo tribunal señaló que tampoco produciría inconvenientes la salida de Zaffaroni, concretada en enero de este año.
La renuncia de Fayt dejará nuevamente a la Corte con un número impar de miembros, lo que supone una ventaja a la hora de fallar en situaciones de empate.
La Corte funcionó con siete miembros hasta el año pasado, cuando fallecieron Petracchi y, meses antes, Carmen Argibay, con lo cual el tribunal quedó con cinco miembros, el número que manda la ley de integración reformada en 2006. La designación de los vocales se realiza desde 2003 con un sistema impulsado por el entonces presidente, Néstor Kirchner, en el decreto 222 de ese año, que establece la realización de audiencias públicas, la publicación de los anteceden.
El magistrado con récord de permanencia en la Corte
Abogado, profesor y autor de varios libros sobre derecho, el ministro de la Corte Suprema Carlos Fayt abandonará su cargo en diciembre próximo, luego de más de tres décadas en el máximo tribunal, ostentando un récord de permanencia.
De ideología socialista, el juez nació en Salta en 1918 y a los pocos años se trasladó con su familia al barrio porteño de Belgrano.
En 1940, con 22 años, se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires y a partir de allí comenzó su extensa relación con el mundo del Derecho: docente universitario, presidente de la Asociación de Abogados porteños, conjuez de la Corte, entre otros.
A la vez, a lo largo de sus 97 años supo ser autor de 33 libros y una extensa cantidad de folletos y publicaciones, así como también participante de una larga lista de conferencias.
En diciembre de 1983, con 65 años asumió como ministro de la Corte Suprema de Justicia, cargo en el que se mantendrá hasta el 11 de diciembre de este año cuando se haga efectiva la renuncia que presentó este martes.
De esta manera, los 32 años integrando el máximo tribunal convierten a Fayt en el magistrado con mayor tiempo en esa función en los 152 años de existencia de la Corte.
Durante su permanencia en el cargo, el nonagenario juez convivió con nueve presidentes: Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Fernando De la Rúa, Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saá, Eduardo Camaño, Eduardo Duhalde, Néstor y Cristina Kirchner.
En esas tres décadas, el renunciante ministro de la Corte se destacó por haber votado en disidencia por la constitucionalidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, así como también había declarado la inconstitucionalidad de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
Asimismo, respecto de la punibilidad de la tenencia de estupefacientes para consumo personal, Fayt lo había considerado constitucional en los fallos Bazterrica, en 1986, y en el Arriola, en 2009.
Ernesto Sanz
El presidente del Comité Nacional de la UCR, Ernesto Sanz, aseguró hoy que el ministro de la Corte Suprema Carlos Fayt renunció sin someterse a las presiones del Gobierno.
Su renuncia implica que ratifica su enorme dignidad al irse por la puerta grande por propia decisión, sin haberse sometido a las presiones que recibió del Gobierno en los últimos tiempos, sostuvo el senador nacional.
A la vez, el mendocino agregó que el próximo Gobierno, con la legitimidad que obtenga con el resultado de las elecciones de octubre, tendrá el derecho de nominar a su reemplazante para lo cual, sea quien sea el que gane, tendrá que conseguir los dos tercios acordando con la oposición.