Mario Tocalini será el director del área, formada para controlar las fumigaciones dentro del Partido. Estamos abiertos a todos por consultas o dudas, dijo. A partir de la próxima campaña agrícola entrará en vigencia la Ordenanza Nº 8.126/14.
DE LA REDACCION. La aplicación de la Ordenanza Nº 8.126/14 fue el detonante para la creación de la Dirección de Ambiente Rural, ya que esta norma rige las fumigaciones en el Partido de Pergamino y entrará en vigencia a partir de la nueva campaña agrícola. En consecuencia de esto se activaron distintos puntos que veníamos trabajando desde la Secretaría de la Producción, como la creación de la Dirección de Ambiente Rural, que abarca el accionar de los fumigadores de Pergamino, entre otras cosas, explicó a LA OPINION el secretario de la Producción, José Apesteguía.
En este sentido el funcionario señaló que ya se han realizado algunas capacitaciones, las cuales se están trabajando con el Gobierno de la provincia de Buenos Aires, a través del Ministerio de Asuntos Agrarios. La capacitación la está dando la Provincia y estamos viendo la posibilidad de capacitar con ellos en nuestra ciudad.
Por su parte Mario Tocalini presentó las funciones y los alcances de la Dirección de Ambiente Rural, la cual va a estar encargada del control de las fumigaciones con fitosanitarios dentro del Partido, tanto en la zona de exclusión como en la zona de amortiguamiento. Estamos abiertos a todos por consultas o dudas que tengan sobre la aplicación de fitosanitarios, sean productores o vecinos.
Asimismo el flamante director de Ambiente Rural aclaró que no solamente se va a trabajar con lo que es aplicación y manejo responsable de fitosanitarios, sino también vamos a trabajar con el tema de la producción animal intensiva, que es la Ordenanza Nº 7.213. Ya se ha venido trabajando en el tema, a través de la Dirección de Gestión Ambiental, y para tener una mejor gestión en el Municipio se traslada todo lo que tiene que ver con el ambiente rural a la Secretaría de la Producción. Esto nos va a permitir tener un mejor control y un mayor trabajo por cada una de las áreas.
Finalmente Tocalini concluyó que los controles van a realizarse priorizando las zonas que son problemáticas; tenemos un protocolo de trabajo a seguir en el cual no se deja nada librado al azar. El control de los fitosanitarios va desde la prescripción de la receta por parte del ingeniero agrónomo hasta la deposición de los envases. De esta manera un lote puede tener toda su historia clínica armada y conocida por nosotros para su fiscalización.
Fitosanitarios en Argentina
La Argentina produce 13 veces más cultivos gracias a los fitosanitarios. Así lo revela un informe realizado por el Centro de Agronegocios de la Universidad Austral, en el que mide el beneficio económico del uso de fitosanitarios.
Un estudio realizado para Casafe por el Centro de Agronegocios de la Universidad Austral señala que, por cada dólar gastado en agroquímicos, el productor se ahorra un promedio de 13,3 dólares. Aun así, anualmente todavía se pierden aproximadamente 9.777 millones de dólares por razones evitables con el uso de fitosanitarios.
De acuerdo al valor del mercado de agroquímicos en el año 2011, el productor argentino produjo los tres cultivos más importantes -soja, maíz y trigo- con un costo de 1.624 millones de dólares y evitó pérdidas potenciales debido a las plagas de al menos 21.599 millones de dólares, en promedio. El valor multiplicador de los fitosanitarios es de 13,3 veces.
El daño que producen las plagas a estos cultivos, y por el cual se emplean los agroquímicos, merman la productividad de un cultivo por hectárea o bien dañan ingredientes valiosos, como los aspectos estéticos del producto que reducen su valor de mercado o afectan el tiempo de su acopio.
Estos riesgos sobre la producción explica la rápida adopción de nueva tecnología que se registra en el mercado argentino. Los productos más modernos permiten un menor uso de agua, la aplicación de dosis precisas y son más inocuos a las personas y el medio ambiente (toxicidad III y IV).
Por eso, Casafe desarrolla programas en conjunto con entidades públicas y privadas que tienen como objetivo la capacitación y profesionalización de los actores encargados de esta tarea en coincidencia con el MIP (Manejo Integrado de Plagas), definido por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) como: La consideración cuidadosa de todas las técnicas disponibles para el control de plagas y su integración en medidas apropiadas que desalienten el desarrollo de poblaciones de plagas y mantengan los fitosanitarios en niveles económicamente justificados, reduciendo y minimizando los riesgos para la salud humana y el medio ambiente.