miércoles 04 de marzo de 2026

Maíz temprano, en la recta final: la lluvia define si se sostienen los rindes

Tras la ola de calor y la caída de las reservas de agua en la región núcleo, el maíz entra en la etapa decisiva. El 20% de los lotes perdió condición y las próximas lluvias serán clave para asegurar el llenado de granos.

9 de enero de 2026 - 12:00

El maíz temprano transita días determinantes en la región núcleo. Luego de un diciembre que había consolidado muy buenas perspectivas, la interrupción de las lluvias y la primera ola de calor del verano provocaron un deterioro en el estado del cultivo. Según el último informe del GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario, las reservas de agua en el suelo cayeron de manera significativa y comenzaron a aparecer lotes en condición regular, especialmente en el noreste bonaerense.

El llenado de granos, bajo la lupa

Si bien el cultivo ya atravesó el período crítico, ahora está en juego el último componente del rendimiento: el llenado de granos. Hace un mes, el maíz ingresó a floración con perfiles bien cargados y lluvias que acompañaron semana tras semana hasta el 22 de diciembre, cuando se registraron en promedio 40 milímetros. A partir de allí, el agua se cortó y llegaron las altas temperaturas.

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Hoy, sin lluvias en las últimas semanas, pero con temperaturas algo más benignas, el 60% de los lotes se encuentra en grano pastoso y el 40% en grano lechoso. En este escenario, las precipitaciones previstas para los próximos días serán decisivas para que el cultivo complete el llenado en los próximos 10 a 15 días y logre consolidar los rindes.

El impacto de la ola de calor ya se hizo sentir: el área en condición excelente a muy buena se redujo y el 20% del maíz temprano perdió calidad. Aun así, el panorama general sigue siendo positivo, con un 70% del área todavía en estados muy favorables y solo un 5% de los lotes clasificados como regulares.

Diferencias marcadas según la zona

Las disparidades regionales comienzan a notarse con mayor claridad. En el noroeste bonaerense, especialmente en General Villegas, ya se observan lotes en condición regular. En los ambientes más restrictivos, los técnicos advierten síntomas típicos de estrés, como pérdida de hojas y cuadros más comprometidos, e incluso algunos casos puntuales de picado anticipado para silo.

Hacia el sur de Rosario, en localidades como Fuentes o Villa Amelia, también se registra deterioro, con desprendimiento de hojas basales, aunque todavía se conserva un buen aparato foliar en la parte superior de la espiga. Más al sur, el panorama mejora: en Los Quirquinchos destacan que, salvo casos aislados afectados por la seca, el cultivo se mantiene en buen estado y con un piso de rendimiento elevado.

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En el centro-sur santafesino, la situación es la más favorable. Desde Carlos Pellegrini señalan que prácticamente no hubo faltantes de lluvias durante el ciclo y se proyectan rindes récord, cercanos a los 130 quintales por hectárea.

El tiempo, un aliado que empieza a asomar

Las perspectivas climáticas traen algo de alivio. Desde hoy, viernes 9 de enero, aumenta la probabilidad de precipitaciones más generalizadas en la zona GEA, con condiciones que tenderían a mejorar durante el sábado 10 y mantenerse estables hacia el final del período de pronóstico. No se descartan, además, chaparrones aislados hacia el martes 13.

En cuanto a las temperaturas, las máximas se mantendrán agradables, entre 22 y 25°C, aunque a partir del domingo 11 volverían a ascender hasta ubicarse entre 32 y 34°C hacia mitad de la próxima semana. Las mínimas, en tanto, oscilarán entre 16 y 18°C.

Con el maíz entrando en su tramo final, el mensaje es claro: la campaña todavía tiene potencial, pero el resultado dependerá, en gran medida, de que las lluvias lleguen a tiempo. En estos días, el clima vuelve a tener la última palabra.

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