El mercado de trabajo argentino mostró señales alentadoras durante el tercer trimestre de 2025. La desocupación bajó al 6,6%, el nivel más bajo del año, mientras que el empleo y la actividad registraron una recuperación respecto del trimestre anterior, de acuerdo con los últimos datos oficiales difundidos por el INDEC
Más empleo y menor presión sobre el mercado laboral
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares revelan una mejora generalizada en los principales indicadores laborales. La tasa de empleo alcanzó el 45,4%, con un aumento de casi un punto porcentual frente al trimestre previo, mientras que la tasa de actividad subió al 48,6%.
Uno de los datos más relevantes es la caída de la presión sobre el mercado de trabajo —que incluye desocupados, subocupados y ocupados que buscan otro empleo—, que descendió al 28,7%. Esta baja refleja no solo menos personas sin trabajo, sino también una reducción en la necesidad de buscar ocupaciones adicionales.
Mejora del empleo femenino y de los jefes de hogar
El informe también destaca una evolución positiva en segmentos clave. El empleo creció tanto entre mujeres como entre varones, con una suba destacada en la tasa de empleo femenino, que alcanzó el 48,7%.
Entre los jefes y jefas de hogar, la tasa de empleo llegó al 66,4%, consolidando una recuperación que impacta directamente en la estabilidad de los ingresos familiares.
Diferencias regionales, pero una tendencia común
Si bien persisten diferencias entre regiones, la tendencia general es de mejora. La Patagonia y el Noroeste registraron las tasas de desocupación más bajas, mientras que los grandes aglomerados urbanos concentraron mayores niveles de actividad y empleo.
Además, los aglomerados de menos de 500.000 habitantes mostraron una tasa de desocupación inferior al promedio nacional, lo que sugiere una recuperación más pareja en ciudades intermedias.
Trabajo independiente y nuevos formatos laborales
Otro aspecto relevante es el crecimiento del trabajo por cuenta propia, que ya representa cerca del 25% de los ocupados. Al mismo tiempo, se mantiene una presencia significativa del empleo formal, con más del 63% de los asalariados realizando aportes jubilatorios.
El informe también confirma la consolidación de modalidades como el trabajo desde el hogar y el uso de herramientas propias, fenómenos que ganaron terreno tras la pandemia y hoy forman parte estable del mercado laboral.
Un escenario con desafíos, pero con señales positivas
Aunque persisten desafíos estructurales —como la informalidad y la subocupación—, los datos del tercer trimestre permiten trazar un panorama más optimista. La combinación de más empleo, menor desocupación y menor presión laboral marca un punto de inflexión en un contexto económico complejo.
De cara a los próximos meses, la evolución del mercado de trabajo será clave para consolidar esta tendencia y sostener la recuperación del poder adquisitivo y la actividad económica.
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