De la ruta al tren y al puerto: la industria logística se consolida en 2026
La articulación eficiente de la logística entre distintos medios de transporte gana protagonismo en un escenario donde la presión por entregar más rápido, a menor costo y reduciendo el impacto ambiental obliga a repensar cómo se mueven las cargas en toda la cadena.
La multimodalidad logística es una herramienta concreta para crecer sin aumentar proporcionalmente el impacto.
La logística atraviesa una transformación profunda impulsada por la necesidad de ser más eficiente, flexible y sustentable. En ese escenario, la logística multimodal gana protagonismo al integrar distintos medios de transporte en una misma operación, aprovechando las fortalezas de cada uno para mejorar el rendimiento general de la cadena de suministro.
A diferencia de los esquemas tradicionales, la logística multimodal permite diseñar recorridos a medida. El transporte terrestre aporta capilaridad y rapidez en el último tramo, mientras que el ferrocarril y el transporte marítimo resultan claves para largas distancias y grandes volúmenes, reduciendo costos operativos y emisiones por tonelada transportada.
Este modelo se vuelve especialmente relevante en un mercado donde los plazos de entrega son cada vez más cortos y la previsibilidad es un factor decisivo. Al combinar distintos medios, las empresas logísticas logran mayor resiliencia ante imprevistos, alternativas de ruta y una mejor planificación ante picos de demanda estacional.
“La logística multimodal nos permite pensar cada operación de manera estratégica, eligiendo el medio más eficiente para cada tramo y optimizando tiempos sin perder control ni trazabilidad. Hoy, llegar más rápido no depende solo de ir directo, sino de elegir el mejor camino”, explica Juan Manuel López, gerente de la división petroquímica de Celsur.
La gestión tecnológica
La tecnología cumple un rol central en este esquema. Plataformas de gestión, monitoreo en tiempo real y análisis de datos permiten coordinar múltiples actores, anticipar desvíos y garantizar visibilidad de punta a punta. Esta integración digital es la que hace posible que la multimodalidad funcione de manera fluida y confiable.
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Además, la logística multimodal se posiciona como una aliada clave de la sustentabilidad. Al priorizar medios más eficientes para los trayectos largos, se reducen las emisiones de CO y el impacto sobre el medio ambiente, una variable cada vez más valorada por empresas y consumidores finales.
“Combinar transportes no solo mejora la eficiencia operativa, también responde a una demanda creciente por soluciones logísticas más responsables con el ambiente. La multimodalidad es una herramienta concreta para crecer sin aumentar proporcionalmente el impacto”, señalan desde Celsur.
En un contexto económico desafiante y con cadenas de suministro cada vez más complejas, la logística multimodal deja de ser una tendencia para convertirse en una necesidad estratégica. Las empresas que logren integrarla de manera inteligente estarán mejor preparadas para competir, escalar y responder a las nuevas exigencias del mercado.