Luego de seis años, Vicentin comenzó a pagar a sus acreedores y busca reactivarse
Con la homologación del cramdown y el ingreso del Grupo Grassi, la ahora denominada Nueva Vicentin dio inicio a los primeros desembolsos previstos en el concurso y puso en marcha un plan de normalización industrial.
21 de enero de 2026 - 08:06
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La empresa “Nueva Vicentin” realizó desembolsos iniciales contemplados en la propuesta de cramdown.
Casi seis años después de haber ingresado en concurso preventivo, Vicentin empezó a transitar una etapa largamente esperada por sus acreedores. Entre marzo de 2020 y enero de 2026 se extendió uno de los procesos judiciales más complejos y emblemáticos del entramado empresario argentino, que ahora muestra un punto de inflexión con la llegada de los primeros pagos.
La empresa, rebautizada como “Nueva Vicentin” tras el traspaso del control accionario al Grupo Grassi a mediados de diciembre, confirmó que este lunes se concretaron los desembolsos iniciales contemplados en la propuesta de cramdown. El esquema fue recientemente homologado por el Juzgado Civil y Comercial de Segunda Nominación de Reconquista, a cargo del juez Fabián Lorenzini.
Desde la firma señalaron que este paso representa un hito clave dentro del proceso de reorganización. Según indicaron, se trata del inicio efectivo de los pagos acordados con los acreedores que adhirieron a las distintas alternativas incluidas en la propuesta aprobada por la Justicia.
Primeros desembolsos y alcance del esquema aprobado
En esta etapa inicial, los pagos corresponden a los anticipos financieros destinados a los acreedores encuadrados en las categorías A2 y A3. De acuerdo con la información oficial, un total de 664 acreedores ya recibieron los montos previstos, mientras continúa el procesamiento administrativo de otros beneficiarios que se encuentran completando la documentación requerida.
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La categoría A2 contempla a los acreedores de abastecimiento directo que optaron por un esquema de entrega de granos con anticipo financiero. En estos casos, la propuesta prevé anticipos de hasta 25.000 dólares, que pueden cubrir hasta el 80% del crédito reconocido, con un mecanismo de recuperación que mejora sustancialmente el valor original de la acreencia.
Por su parte, la categoría A3 agrupa a los acreedores que integraron un fideicomiso, también con la posibilidad de acceder a anticipos financieros de hasta 25.000 dólares, aunque con un tope del 50% del crédito. Ambas alternativas fueron diseñadas para acelerar la recomposición de la relación con los proveedores y actores vinculados a la operatoria histórica de la firma.
Actividad industrial y puesta en valor de los activos
Más allá del avance en el plano judicial y financiero, desde Nueva Vicentin remarcaron que el proceso de normalización también se apoya en la reactivación industrial. En ese sentido, la planta de Ricardone se encuentra operando a pleno, con un volumen cercano a las 90.000 toneladas mensuales de girasol y subproductos.
Desde la firma señalaron que este paso representa un hito clave dentro del proceso de reorganización. Según indicaron, se trata del inicio efectivo de los pagos acordados con los acreedores. Desde la firma señalaron que este paso representa un hito clave dentro del proceso de reorganización. Según indicaron, se trata del inicio efectivo de los pagos acordados con los acreedores.
En paralelo, la planta de San Lorenzo atraviesa su parada anual programada, durante la cual se realizan tareas de mantenimiento y actualización tecnológica. Según precisaron, ya comenzaron a ejecutarse las inversiones comprometidas para garantizar la continuidad y eficiencia de la operación una vez finalizada esta etapa.
Finalmente, la compañía informó que se encuentran en análisis todas las unidades de negocio del grupo, con el objetivo de avanzar en su puesta en valor y reactivación. El desafío, reconocen, es consolidar una nueva etapa para la firma, combinando el cumplimiento de los compromisos asumidos con la recuperación de su capacidad productiva y comercial.