En lo que va de 2025, casi toda la región núcleo ya igualó o superó sus medias históricas de lluvias. El aporte de precipitaciones de julio fue decisivo para darle un arranque firme al trigo y sostener su condición: 9 de cada 10 lotes están en estado óptimo.
Para la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), hace un año, la falta de agua dejaba un 8% de cuadros regulares (unas 100.000 hectáreas) en los trigos de la región; más de la mitad apenas se mantenía en buen estado y un magro 3% en la categoría excelente. Las plantas lucían con poco desarrollo, lejos de cerrar el entresurco, golpeadas por heladas y sequía.
Sin embargo, actualmente, la realidad es otra. De una superficie implantada de 1,6 M ha, los lotes regulares apenas ocupan el 1% (menos de 20.000 ha), los buenos son un 7% y los muy buenos a excelentes trepan al 93%.
Por otra parte, las reservas hídricas acompañan, ya que el 60% del área tiene agua de adecuada a óptima (considerando el consumo de una pradera permanente al metro de profundidad). Pero, en la franja oeste, ya empieza a faltar, con perfiles más ajustados. No obstante, por ahora, el cereal no pide demasiado: el 6% está en inicio de macollaje y el 94% en pleno macollaje, los cuales son estadios de baja demanda hídrica.
Pronósticos favorables
Los pronósticos anuncian lluvias generalizadas a partir del martes que viene, lo cual es un guiño extra para sostener este favorable presente. “La foto actual es la mejor de los últimos 3 o 4 años para el trigo”, cuentan desde Piedritas, en el NO bonaerense.
“La foto actual es la mejor de los últimos 3 o 4 años para el trigo”, dicen los técnicos en un informe de la BCR. “La foto actual es la mejor de los últimos 3 o 4 años para el trigo”, dicen los técnicos en un informe de la BCR.
No obstante, los productores están en alerta por la aparición de enfermedades: en el sudeste cordobés ya se detectan los primeros síntomas de enfermedades en algunas variedades.