El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires recibió recientemente a los gremios del Frente de Unidad Docente Bonaerense para reabrir la paritaria del sector, en un encuentro postergado que originalmente estaba previsto para el jueves pasado en la ciudad de La Plata.
Pero al igual que en la reunión previa con los estatales, el Ejecutivo no llevó una propuesta concreta de aumento salarial, sino que buscó compartir un diagnóstico sobre la situación económica y fiscal de la provincia tras conocerse el último dato de inflación.
Docentes y expectativas
Las expectativas de los gremios están marcadas por lo ocurrido apenas un día antes con los trabajadores comprendidos en la Ley 10.430. En aquella reunión no hubo oferta de recomposición salarial. La única definición fue una actualización del 30 por ciento en las asignaciones familiares y la ratificación de que el medio aguinaldo se pagará en tiempo y forma.
Si no media un acuerdo de último momento, la Provincia liquidará los salarios de junio sin una nueva recomposición.
Provincia, en problemas
La negociación se desarrolla en un contexto complejo para las cuentas provinciales. Desde hace meses, la administración bonaerense viene advirtiendo sobre la caída de la recaudación y el impacto que tienen sobre las finanzas públicas las políticas económicas impulsadas por el gobierno nacional.
Mientras tanto, los sindicatos docentes llegan al encuentro con el reclamo de sostener el poder adquisitivo frente a la inflación y con la expectativa de obtener definiciones concretas antes del cierre de la liquidación salarial del próximo mes.