Portadora de un apellido que es sinónimo de música, de piano, casi espontáneamente se nos aparece la figura de Pedro Angel "El Cholo" Manzoni, el profesor de música del exColegio Nacional, que introdujo a la música a tantas generaciones. Y más allá del "pago chico" surge Alejandro, con una enorme carrera como ejecutor del piano y compositor de nuestra música.
Pero Cecilia, a través de sus permanentes intervenciones en importantes proyectos musicales como Quinteto del Alma, Trío de Cámara 21 y Galera da Bossa, entre otros, ya es acreedora de una prestigiosa y copiosa carrera musical.
"Todo es un nuevo aprendizaje. Me nutro de quienes me acompañan en cada proyecto", asegura en diálogo con LA OPINION, la intérprete que desde que también hizo su paso por la docencia en varias escuelas primarias y jardines de infantes durante 28 años, aunque continúa brindando clases de piano "en el legendario 'piano negro' de la casa de mis padres".
-Tu padre Pedro y tu hermano Alejandro son músicos. ¿Te volcaste a la música -especialmente al piano- por un "mandato familiar"? ¿Cómo fue tu formación?
-Alguna que otra vez me pregunté si yo elegí tocar el piano o él me eligió a mí. De todas formas soy feliz cuando toco. Me contaron que empecé a los tres años de la mano de mi papá. El comenzó a enseñarme algunas canciones de oído. Cuando fui creciendo comencé a estudiar con él, al igual que mis hermanos Fernando y Alejandro. Los cinco tocamos el piano. Crecí escuchando tocar a mis padres Pedro y Alicia, mis hermanos y tantos alumnos que tomaban clases en casa de mis viejos durante las tardes. Sin duda que fue una gran influencia la música en lo que soy hoy y la agradezco.
Aún escucho tocar a mis padres, al genio de mi hermano "Ale" con sus composiciones y pienso que el piano está en nuestro ADN. Lo veo también en las nuevas generaciones, sobrinos músicos; mis hijos Francisco y Catalina también son pianistas. Francisco, el mayor, estudia piano en la UNR.
-Tu elección por la música es muy amplia y variada: interpretás tango en Quinteto del Alma; obras famosas de estilo tradicional clásico y popular -incluyendo música de películas- en Trío de Cámara 21; obras clásicas junto a Manuel Cortasa; clásicos de la bossanova en el grupo Galera da Bossa. ¿Con qué género musical te sentís más cómoda?
-Me formé como pianista clásica. En casa se escuchaba mucho jazz, bossa, Piazzolla, música clásica, etcétera. Con el tiempo la vida y los compañeros y amigos que encontré en el camino me fueron llevando hacia otros estilos. Hoy disfruto mucho tocar tango, es un estilo que me divierte y a la vez emociona. Me encanta como suena el ensamble de instrumentos en el quinteto. También la sutileza del bossa y cuando hacemos música de cámara con el trío o con Manuel. Todo es un nuevo aprendizaje. Me nutro de quienes me acompañan en cada proyecto, siempre algo positivo me deja.
-¿Cómo fue tu otra faceta, la docencia? ¿Podés contarnos dónde ejerciste?
-Ejercí la docencia en varias escuelas primarias y jardines de infantes durante 28 años como profesora de Música. Hace dos años me jubilé. En paralelo a la docencia y mientras estudiaba en el Conservatorio de Pergamino, comencé a dar clases de piano. Con esta actividad continúo hoy en día en el legendario "piano negro" de la casa de mis padres.
-¿Cuál es tu experiencia como directora en la Orquesta "Retocando la vida" de la tercera edad?
-La dirección la comparto con Roberto Lanzillotta. La orquesta "Retocando la vida" es un hermoso proyecto de la Secretaría de Tercera Edad, creación de la querida Susana Vázquez. Es un ensamble de músicos que ya cuentan con un saber previo y otros alumnos/as que se acercan a la música por primera vez. El resultado es una orquesta con un repertorio muy variado y con mucha "onda". Disfruto mucho cada jueves que nos encontramos. Me encanta trabajar con ellos, me llenan de amor. Cuando nos presentamos en alguna actuación es una fiesta.
-¿Qué tenés proyectado para el año entrante?
-Para el próximo año, seguir tocando. Espero encontrar nuevos proyectos y continuar algunos que ya tengo armados. Desde que me jubilé, siento que tengo más tiempo para mí, para hacer lo que me gusta que es tocar el piano, armar proyectos nuevos, estudiar nuevos estilos, trabajar como música y seguir en este camino de disfrute y aprendizaje.