El Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Argentina (ICA-ARG), elaborado por las Bolsas de Comercio de Rosario y Santa Fe a través del Centro de Investigación del Ciclo Económico (CICEc), registró en febrero un incremento del 0,4%.
Con este dato, el indicador encadenó once meses consecutivos de subas y se ubicó apenas un 2% por debajo del nivel máximo previo, registrado en mayo de 2022.
En la comparación interanual, el crecimiento fue del 6,6%. Desde el punto más bajo de la recesión, alcanzado en marzo de 2024, la actividad económica acumuló una mejora del 7,1%, dando señales de continuidad en la fase de recuperación iniciada el año pasado.
De los diez componentes del ICA-ARG, ocho mostraron variaciones positivas en febrero. Entre ellos se destacan la construcción (+1,9%), los patentamientos de vehículos nuevos (+2,0%) y la recaudación nacional total (+1,8%). En contrapartida, la producción agrícola registró una caída del 1,7%, afectada por recortes en las previsiones de cosecha gruesa debido a la falta de lluvias.
Segmentos que lo apuntalan
El mercado laboral también aportó señales favorables, con una leve suba en el empleo registrado privado (+0,2%) y una mejora del 1,6% en las remuneraciones reales. Además, la tasa de entrada al mercado de trabajo mostró un crecimiento interanual del 20,1%, reflejando una mayor participación de personas en la actividad económica.
Aunque en los últimos meses se advierte una desaceleración en el ritmo de crecimiento, la mayoría de los sectores se mantiene en terreno positivo.
Por otra parte, el índice líder (ILA-ARG), que anticipa los cambios del ciclo, también marcó una suba del 0,2% en febrero, la menor desde el inicio de la recuperación, pero aún en alza, a pesar de los problemas macroeconómicos.
La serie referida a la producción industrial continuó en febrero con la recuperación, aunque a un ritmo mucho menor a los meses previos, con una variación mensual del 0,1%. Por su parte, la serie se ubicó un 7,3% por encima del igual mes del año pasado, aunque todavía se encuentra muy por debajo del nivel máximo previo, registrado en mayo de 2022.
Por su parte, la actividad de la construcción volvió a mostrar tasas interanuales positivas, con un incremento del 6,0% en la comparación con febrero de 2024, que constituyó uno de los peores meses de la recesión. En tanto, mostró una suba mensual del 1,9%, siendo la octava variación positiva de las últimas nueve mediciones. Debe destacarse que esta serie es una de las que mayor caída presentó durante la última recesión, mientras que muestra una silueta de recuperación menos pronunciada que en fases expansivas previas. En este sentido, en nueve meses apenas logró recuperar un tercio de la pérdida que tuvo entre mayo de 2023 y mayo de 2024.