El Día de la Fruta se celebra cada año en todo el mundo el 1 de julio, desde el 2007, con el objetivo de promover el consumo de frutas y fomentar hábitos alimenticios saludables.
Esta fecha fue establecida por iniciativa de la Universidad de Ciencias Aplicadas Alice Salomon de Berlín y busca resaltar el valor nutricional de las frutas y su impacto positivo o beneficios en la salud.
Elegir bien en el mercado, almacenarlas de forma correcta y usarlas en toda su potencialidad puede marcar la diferencia en sabor, salud y sostenibilidad.
Cómo elegir las mejores frutas
Mirá el color y tocá la firmeza. La fruta perfecta suele hablar por sí sola. Evitá piezas con golpes, zonas muy blancas o manchas oscuras: pueden estar pasadas por dentro.
Dejá que el aroma te guíe. Si una fruta huele bien, probablemente esté lista. Un olfato atento es tu mejor aliado.
Elegí siempre frutas de estación. La fruta de temporada es más sabrosa, fresca, accesible y sostenible. Comer según el calendario natural también reduce la huella ambiental.
Conservá según el tipo. No todo va a la heladera. Cítricos, bananas y manzanas se conservan mejor a temperatura ambiente. Uvas, frutillas o moras, en cambio, necesita frío para evitar la fermentación. Y un dato clave: separá las manzanas y bananas del resto, ya que liberan etileno, acelerando la maduración.
Usá cada parte que se pueda. Las cáscaras de cítricos sirven para postres, infusiones o limpiadores naturales. Las semillas de maracuyá son ideales para ensaladas y yogures. ¿Fruta muy madura? Congelá en trozos o en jugo para usarla después
Más opciones, menos excusas
Variá las formas de consumo. Además de comerlas frescas, podés sumar frutas en licuados, compotas, ensaladas, al horno, en mermeladas o postres. Diversificar ayuda, sobre todo si hay chicos en casa: más opciones, menos excusas.
Fuente: ABC.