Joaquín Pérez Gardinali es oriundo de Salto y logró transformar su pasión por los trenes en una iniciativa que despierta admiración: la construcción de una zorra ferroviaria. En diálogo con LA OPINION, nos cuenta la historia detrás de este proyecto que inspira a todos.
Todo comenzó en el año 2020. Según cuenta Joaquín, "la idea surgió luego de encontrarme con la Asociación Amigos del Ferrocarril General Manuel Belgrano, una organización que se encarga de la recuperación y preservación ferroviaria del mismo ramal en el que estamos trabajando".
El primer paso para el joven fue trabajar en los planos y el diseño: "Lo hice a través de un proyecto que presenté en una Feria de Ciencias de la Escuela Técnica de Salto". La donación de las llantas especiales para transitar en las vías por parte de un vecino, "El Toro" Balancicci, lo ayudó a que su idea avanzara a pasos agigantados ya que asegura que "el mayor desafío era conseguir esas llantas". Además, relata que "la construcción, que se llevó adelante con hierro como material principal en la estructura y madera para los asientos, le llevó 7 meses de trabajo".
El gran objetivo
"La Saltense", que lleva el nombre del gentilicio de los habitantes del pueblo natal de Joaquín, nace con el objetivo de realizar el mantenimiento y la recuperación del trazado ferroviario para lograr un tramo de acceso sobre rieles hasta la localidad vecina, Berdier.
Las tareas se llevan adelante en el tramo de Salto a Berdier, que abarcan 7 kilómetros, en las vías del Ferrocarril Gral. Belgrano de la Sección G, que va desde Buenos Aires hasta Rosario.
Por otro lado, Pérez Gardinali afirma que "estamos trabajando para que, en un futuro, se puedan llevar adelante viajes turísticos sobre este tramo".
El día que "La Saltense" se puso en marcha
El 20 de octubre del año pasado, durante el Día de la Madre y en una jornada llena de emoción, Joaquín logró hacer funcionar su zorra ferroviaria: "Fue una mezcla de emociones, por todo lo que costó realizar el proyecto. Me quedaron recuerdos hermosos de ese día, el día que comenzó el sueño".
Al referirse a la repercusión que tuvo entre los vecinos de Salto, el creador de "La Saltense" narró que "mucha gente recordó lo que era ese medio de transporte tan olvidado", aunque advierte que "cuando se encuentren con el panorama de que la vía esté en circulación la emoción va a ser aún más grande".
El camino que queda por recorrer
"Nos queda un tramo de 2 kilómetros de marcado de vía y marcado con la zona para que quede en condiciones óptimas y transitables", comenta Joaquín.
Al cierre, el joven saltense agradeció a toda su familia, en especial a su tío y a su papá, a quienes se refiere como "el pilar fundamental en todo este camino". También extendió el agradecimiento a Gabriel Iñiguez, la primera persona que lo acompañó en el proyecto y con quien continúa trabajando en equipo. "Para mi el proyecto es todo. Sin la ayuda que recibí de personas que están detrás de todo esto no hubiera podido hacer nada", sostiene quien, con tan sólo 17 años, se convirtió en un ejemplo de esfuerzo, pasión y perseverancia.
"La Saltense" significa la posibilidad de tener un acceso y una salida a Berdier, un pueblo que tiene calles de tierra. Esta iniciativa no sólo facilitará la circulación en los días de lluvia, sino que le permitirá a los vecinos de dicha localidad y también a los saltenses la posibilidad de revivir lo que era viajar en tren, recorriendo las vías del ferrocarril.