Comandada por Luis, alias “Gigi”, Nardi, un “tano” apasionado de todo lo que hace, la empresa tuvo un sostenido crecimiento gracias a la labor de sus hijos que heredaron el amor por el trabajo que les legó su progenitor. Así Luis Ignacio (presidente de la firma), Gustavo (director comercial), Luciano (encargado del área de producción) Ana Claudia y Carolina (actualmente no trabajan en la empresa) son los legatarios de este emprendimiento cuyo crecimiento no divisa techo alguno.
Con el objetivo de repasar la historia de esta firma, conocer su presente y sus perspectivas en un contexto ecónomico adverso para el comercio internacional, LA OPINION dialogó con Gustavo Nardi.
Desde Italia
Italimpia es una empresa que surge, en realidad, de otro emprendimiento familiar que Luis “Gigi” Nardi fundó en la década del 60. “Gigi” era un inmigrante italiano que, instalado en la ciudad de Pergamino, comenzó su labor siendo peluquero. Este trabajo lo motivó a incursionar en la fabricación artesanal de cepillos de cabellos, tarea que desarrollaba después de hora y que satisfacía la demanda de un grupo de profesionales. “Mi abuela desde Italia era la que enviaba la cerda, de origen inglés, a mi papá. Después de muchos años, y viendo el crecimiento de la demanda, mi padre decidió asociarse con un amigo y formó Genar SRL”, cuenta Gustavo Nardi.
Cambio en las importaciones
El emprendimiento tuvo un sostenido crecimiento, incluso en su lista de clientes se encontraban L’Oreal de París, Via Valrosa y Pantene. En la década del 70, por disposición del ministro de economía Martínez de Hoz, se dispuso abrir el mercado de importación por lo que empezaron a ingresar cepillos para cabellos, provenientes de otros países, a un precio con el que la fabricación nacional no podía competir.
La decisión de Martínez de Hoz hizo que Genar empezara a buscar nuevas alternativas y es por ello que la familia se unió en un emprendimiento común: la fabricación de cepillos, escobas y productos de limpieza, esta vez para satisfacer la demanda hogareña. Así Genar mantuvo su actividad hasta mediados de la década del 90. Paralelo al trabajo de esta firma, en 1992 nació Italimpia que se dedicaba a la fabricación de elementos para limpieza orientados a la industria.
Cuenta el actual director comercial de la firma, que Italimpia surgió “por iniciativa de mi papá pero respaldado por mi mamá, Ana Crelier que, había dejado en su juventud, su vocación de docente para criar a sus cinco hijos”.
Abriendo camino
Haciendo un poco de historia, Gustavo Nardi recuerda sus inicios en la empresa familiar como el de un joven de 22 años que, después de vivir un largo tiempo en Italia, precisamente hasta 1992, decidió volver al país que lo vio nacer para incursionar en la empresa familiar con un rol definido: el de abrir mercados, acrecentar la lista de clientes y hacer conocer los productos de Italimpia. “Pasó mucha agua por abajo del puente”, expresa Gustavo y asegura que recorrió todo el país, estando presente en todos los rincones de cada provincia con el objetivo de imponer el producto que fabricaba la empresa local, de una pequeña ciudad como es Pergamino en el plano nacional, a través de la búsqueda de distribuidores. “Este rubro fue pionero en esa modalidad que era tradicional en otros países y una novedad en Argentina por eso yo iba haciendo ‘escuela’, explicándoles a las personas las bondades y para qué servía cada producto que fabricábamos. El mismo trabajo de buscar distribuidores en Argentina lo hice cuando decidimos exportar. Así recorrí en primer lugar los países latinoamericanos”, relata Gustavo haciendo memoria de todos aquellos países en los que estuvo presente. Es importante destacar que en ese momento las posibilidades de comunicación eran limitadas, no existían los mails, a lo que se sumaba, según recuerda Nardi que por entonces la empresa no tenía grandes recursos económicos y tampoco estaban afianzadas las múltiples estrategias de marketing que hoy existen. “Eso no importaba –sostiene-: catálogo en mano y con varias muestras, visitaba cada posible cliente. Llegaba a un país, agarraba la guía y empezaba a comunicarme con aquellos a los que le podía interesar nuestros productos”, relató el joven empresario.
Traslado al Parque
En 1999 el intendente Alcides Sequeiro le ofrece a Luis Nardi un predio en el Parque Industrial y sin dudarlo, este inmigrante, pergaminense por adopción, comenzó las obras del edificio actual. Ya en 2000 se realizó el traslado de maquinarias desde el barrio Acevedo y la puesta en marcha del que sería el lugar definitivo para la fábrica.
Nuevos horizontes
El afán por crecer que parece ser un factor de la genética familiar y los buenos resultados obtenidos en la demanda de sus productos en el mercado interno lo llevaron a buscar nuevos horizontes, esta vez, en el mercado internacional. “Fabricábamos productos que en Argentina se denominan ‘mopas’ que se refiere a un sistema de limpieza e higiene húmedo a la que la producción argentina no estaba acostumbrada”, señaló el empresario.
La búsqueda desmesurada de posicionar el producto de su empresa familiar en diferentes lugares dio sus frutos. El sacrificio no fue en vano y hoy los resultados están a la vista: Italimpia es una firma posicionada en Latinoamérica, y reconocida en el mundo. “A nivel mundial hay muchas empresas de estas características pero en Sudamérica somos dos las empresas de esta magnitud, Italimpia y una fábrica que se ubica en Brasil que es de capitales norteamericanos”, indicó Nardi.
En nuestros días se pueden divisar los productos de Italimpia en las cadenas hoteleras más importantes del país como las de Alan Faena, Howard Jhonson, aeropuertos, shoppings, clínicas y sanatorios, en las cadenas de Mc Donald’s, Burguer King, Nestlé, La Serenísima, Sancor, Arcor, estaciones de servicio, La Salteña, Azúcar Chango en Tucumán, Cadbury (la marca de chocolates), en Grido (Córdoba).
La actualidad de la firma
Italimpia es una empresa familiar que, actualmente, cuenta con 40 empleados a los que se suman las personas contratadas que realizan trabajos específicos. La operatividad indica que, de lunes a viernes, la producción no cesa, es decir, que se está produciendo las 24 horas del día, en turnos rotativos, de nueve horas cada uno, mientras que los sábados y domingos la fábrica permanece cerrada. Son 500, contabilizando sus variantes, los artículos que se producen, y que cumplen con las normativas y disposiciones técnicas propias de cada rubro.
La producción de artículos de limpieza orientados a la industria y al sector profesional se encuentra segmentada en tres partes: institucional, es decir, los productos son fabricados para la limpieza de clubes, oficinas de gobierno centros comerciales. Alimenticio que abarca a las plantas elaboradoras de alimentos y servicio de catering como restaurantes, bares y comedores.
Salud, que son productos para la limpieza dentro de los quirófanos y clínicas.
Avances
La participación en ferias internacionales, que agrupan a fabricantes y distribuidores de productos de limpieza a nivel profesional, fue de gran ayuda en este “abrirse paso a nuevos horizontes”. Así, cada año, Italimpia participa en dos ferias internacionales, también está presente en ferias nacionales o de sectores específicos (gastronomía, hotelería).
La competitividad y el avance de la tecnología hacen que Italimpia sea una empresa cuya característica primordial sea el progreso. “El avance de la ciencia nos obliga a mantenernos actualizados, efectivizando cambios de maquinarias, utilizando tecnología de vanguardia. Estamos trabajando con tecnología de punta, que se aplica en países del primer mundo como Inglaterra y Estados Unidos”, sostuvo Nardi. Al tiempo que indicó que por estos días han comenzado obras de ampliación de la fábrica.