sábado 25 de abril de 2026

La Cuba de Fidel Castro, el faro de la izquierda en América Latina

27 de noviembre de 2016 - 00:00

Por convicción política y en respuesta al aislamiento, apenas triunfó la revolución el líder comenzó a alentar movimientos armados en la región y con el tiempo vio complacido por el triunfo en las urnas a exguerrilleros, dirigentes sociales o políticos progresistas en Brasil, Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Uruguay, Venezuela, Nicaragua y El Salvador.

LA HABANA, (AFP-NA) - Fidel Castro buscó impulsar con el fusil la revolución fuera de Cuba, pero recién en los últimos años y a través de elecciones vio triunfar a la izquierda de América Latina, aunque a su muerte ya varios de sus aliados habían dejado el poder.

Apenas dando vuelta el siglo, el líder de la revolución cubana vio complacido triunfar en las urnas a exguerrilleros, dirigentes sociales o políticos progresistas en Brasil, Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, Uruguay, Venezuela, Nicaragua y El Salvador.

Estados Unidos también tomó nota de la nueva realidad y en julio de 2015 restableció relaciones diplomáticas. La política de aislamiento a Cuba había terminado por aislar a Estados Unidos en América Latina, admitió el presidente Barack Obama.

Fidel “había declarado públicamente que se sentía muy feliz del viraje a la izquierda, con (el ya fallecido) Hugo Chávez en Venezuela, (Luiz Inacio) Lula da Silva en Brasil y Daniel Ortega en Nicaragua,” recordó ayer Gaspard Estrada, director ejecutivo del Observatorio sobre América Latina del instituto Sciences Politiques de París.

“Cuba fue un modelo, un faro para las izquierdas de América Latina”, añadió.

Por convicción política y en respuesta al aislamiento, apenas triunfó la revolución cubana en enero de 1959 Castro comenzó a alentar movimientos armados en la región, excepto en México, que jamás cortó los vínculos diplomáticos con La Habana.

Cuba se convirtió en la meca de la izquierda latinoamericana. En plena Guerra Fría llegaban dirigentes con planes inspirados en su revolución, y por “Punto Cero”, un campo de entrenamiento militar cerca de La Habana, pasaron miles de hombres que empuñaron las armas contra regímenes de derecha y dictaduras militares sostenidos por Estados Unidos.

 

Elección tras elección

En Venezuela, donde apoyó a la guerrilla a inicios de los 1960, Castro tuvo como aliado incondicional a Hugo Chávez, electo en 1998 tras un fallido golpe militar en 1992 y quien se erigió en líder del ala dura de la izquierda regional con su “socialismo del siglo XXI”.

Tras la muerte de Chávez, Nicolás Maduro fue electo presidente y mantuvo la estrecha alianza con La Habana. Bolivia, donde murió ejecutado el Che en 1967 cuando dirigía una malograda guerrilla rural, es gobernada desde 2006 por primera vez en su historia por un indígena, Evo Morales, un admirador de Fidel Castro.

Involucrado en el triunfo de la revolución en Nicaragua en 1979, Fidel Castro sufrió como propia la derrota electoral del Frente Sandinista en 1990. Pero celebró en 2007 la vuelta al poder por elecciones de su pupilo, el exguerrillero Daniel Ortega, que con Chávez, Morales y el ecuatoriano Rafael Correa, formaron el eje “antiimperialista” regional.

En Uruguay, José Pepe Mujica, exguerrillero tupamaro, fue elegido presidente en 2010 y sucedió al socialista Tabaré Vázquez, a quien devolvió la banda presidencial en marzo de 2015.

Bajo la presidencia del sindicalista y fundador del Partido de los Trabajadores (izquierda) Luiz Inacio Lula da Silva, Brasil se convirtió en el segundo socio latinoamericano de Cuba -tras Venezuela- y su heredera, la exguerrillera Dilma Rousseff, siguió esa línea.

Pero hace apenas tres meses, Rousseff fue destituida con un impeachment, una medida que Cuba condenó. Castro libró su última batalla por una revolución en América Latina en El Salvador, uniendo a cinco grupos guerrilleros en el Frente Farabundo Martí que, menos de dos décadas después del fin de la guerra civil, llegó a la presidencia en 2009 con Mauricio Funes, sucedido en 2014 por el excomandante guerrillero Salvador Sánchez Cerén.

Con los Kirchner a partir de 2003 llegó al gobierno en la Argentina del Che el ala izquierda del peronismo, derrotada en elecciones hace un año por Mauricio Macri.

En el Chile de su amigo Salvador Allende, el expresidente socialista derrocado en 1973, la izquierda aliada al centro llegó al gobierno con Ricardo Lagos en 2000 y siguió con Michelle Bachelet en 2006. Sucedida en 2010 por el derechista Sebastián Piñera, ella volvió al gobierno en 2014.

Ya retirado, Fidel Castro solía recibir a esa corte en La Habana.

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