¡Suscribite al Newsletter!
Lo que necesitas saber, desde donde necesites
Frente al reclamo, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, aseguró que no están dadas las condiciones para aplicar políticas de otro color para el campo. En el Mercado de Liniers ingresaron 1.699 vacunos, una cifra habitual para los lunes.
Buenos Aires, (NA) - La primera de las cinco jornadas de paro lanzadas por tres de las cuatro entidades del campo empezó ayer con ruralistas controlando rutas en Córdoba y manifestaciones en Salta, Santa Fe y Entre Ríos, mientras fue nula la repercusión en el Mercado de Liniers, porque los camiones con animales entraron antes del inicio de la protesta.
En esta primera jornada de protesta, lanzada bajo la consigna No maten al Campo, ingresaron al mercado capitalino un total de 1.699 vacunos, un número habitual para los lunes más si se tiene en cuenta que existen regiones afectadas aun por las inundaciones.
La mitad de los animales fue remitida por establecimientos bonaerenses, un 25% llegó desde Santa Fe y otro 13% procedió de Córdoba, Entre Ríos y La Pampa.
Frente al reclamo, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, aseguró que no están dadas las condiciones para aplicar políticas de otro color para el campo.
Hay quienes pretenden políticas públicas de otro color, pero no están dadas las condiciones para poder hacerlo. Por eso, creen que este lock out que están llevando a la práctica -porque es un paro de productores- es la solución, enfatizó Fernández.
El presidente de la Sociedad Rural, Luis Etchevehere, aseguró que el paro es contra la indiferencia y los permanentes ataques del Gobierno, por lo que advirtió que la medida es una forma de dejar a la vista la intransigencia del Ejecutivo nacional.
El que sea presidente, al día siguiente de asumir, va a tener que tomar medidas urgentes para tratar revertir esta situación, remarcó el dirigente patronal, en medio de la campaña preelectoral.
Etchevehere describió que en el sector agropecuario hay cesación de pagos, cortes de la cadena de pagos y la gente está, como en el caso de Chaco, hace 20 días en la ruta.
El presidente de Coninagro, Egidio Mailland, consideró como un disparate el esquema de subsidios aplicado por el Gobierno a los tamberos y señaló que el problema es la inflación.
El ruralista reclamó eliminar retenciones y liberar los cupos de exportación y expresó su deseo para que la medida de fuerza no altere el abastecimiento de alimentos para la ciudadanía.
La medida de fuerza, convocada además por Confederaciones Rurales y Coninagro, con la excepción de Federación Agraria, se inició en Córdoba con alrededor de 8 puestos de controles de los ruralistas en las rutas para verificar el contenido de las mercaderías transportadas.