miércoles 04 de marzo de 2026

Maíz temprano: entre la falta de lluvias y el potencial productivo

Retroceden las expectativas de rendimiento en maíz por el ajuste hídrico que están sufriendo los lotes tempranos en el norte bonaerense según la BCR. Sin embargo, Santa Fe sostiene el promedio y el cultivo enfrenta una campaña interesante.

15 de enero de 2026 - 15:05

Se esperaban mejores rindes en el maíz temprano, pero han quedado atrás las expectativas. Lo positivo es que se esperan lluvias; lo negativo, la inquietud que genera la chicharrita en el norte. Con un área a cosechar de 8 millones de hectáreas, se estima que podría obtenerse 1 millón de toneladas más de producción que lo proyectado.

Al comparar la imagen de anomalía de las reservas de agua en los suelos de esta semana con la del 23 de diciembre, se observa un cambio que se ha dado muy rápido en el centro y sur de la región pampeana. Es un desafortunado giro en el excelente comportamiento que venían mostrando las lluvias y que presenta algunas dificultades, sobre todo en el maíz temprano.

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Una situación similar se vivía un año atrás, pero abarcaba a todo el país y con mayor gravedad, y fue cuando las lluvias se interrumpieron a partir del 11 de diciembre del 2024. Volviendo a esta campaña, a partir del 24/12/2025 hubo lluvias significativas, pero restringidas al norte del país, lo cual se refleja en la imagen del primer mapa. Un centro de alta presión evitó el ingreso de humedad en el centro del país. Lo bueno es que esta vez fue una situación temporal, a diferencia del 2024, cuando se estableció un bloqueo. De todas maneras, los últimos días del año estuvieron marcados por una ola de calor de 3 a 4 días.

Alivio y esperanza

El 2026 comenzó con un alivio de las temperaturas y algunas lluvias aisladas, aunque insuficientes para revertir la situación. Todo esto que pasó en pocos días, tuvo un gran impacto en las expectativas de rindes superadores para los maíces tempranos. La posibilidad de concretar rindes de 120 a 130 qq/ha en la región central, incluyendo el centro de Buenos Aires, quedó atrás.

En esta estimación se toman en cuenta expectativas más moderadas, en torno a rindes promedios para la región central, en donde las siembras tempranas fueron muy importantes. Los técnicos de estas zonas coinciden en señalar que "hay una sensación de que el maíz temprano se pinchó, perdió el potencial en el llenado". La falta de agua y el estrés por altas temperaturas estarían dejando entre un 10 y 20% de recorte en función de cuándo y cómo regrese el agua.

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De todas formas, la primera estimación apunta a la posibilidad de obtener una producción récord de 62 Mt, superando por 1 millón de toneladas la proyección inicial. Este guarismo supera por 9,5 millones de toneladas al récord anterior (52,5 millones de toneladas en el 2023/24). Con respecto al ciclo pasado, el aumento de la producción sería de un 24%.

Santa Fe ocupa el primer puesto de los rindes

En Santa Fe, el maíz se mantiene con altas expectativas. Es donde mejor está el cultivo, pero necesita de la pronta llegada de precipitaciones en el sur y centro sur provincial para sostener los rindes estimados. La misma necesidad se observa en el sur de Córdoba y en Buenos Aires, al norte, centro, este y oeste provincial. Aun así, el sur santafesino es el área más necesitada.

Lo bueno es que hay pronósticos de lluvias para el jueves 15 y viernes 16 para el centro del país, lluvias que volverían a sumar milímetros en el centro y norte del país. Por lo pronto, en Santa Fe se estima un rinde de 90,4 qq/ha, 5 quintales más que en el pasado ciclo maicero. Córdoba está en el segundo puesto con 88,2 qq/ha y casi 8 quintales más que hace un año. Buenos Aires, le sigue con 78,1 qq/ha y con 6,8 quintales por encima del año pasado.

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Es importante destacar que en el centro norte y norte del país hay excelentes posibilidades para los maíces tardíos. Después de tantos años de sequía sufridos por Chaco y Santiago del Estero, el agua está acompañando el nacimiento de los cultivos y hasta hay problemas de retrasos por las lluvias (20 a 30 días de demoras en siembras de soja). En Chaco y Santiago del Estero los técnicos están en alerta por la presencia de chicharrita.

Advierten dos situaciones que los colocan en una situación más desventajosa respecto del año pasado: la siembra de maíz muy temprano posibilitada por las inesperadas lluvias de agosto (labores que se emprendieron con muchas expectativas, luego del gran golpe económico de varias sequías seguidas, particularmente la del año pasado) y la falta de frío en el 2025. En el 2025, en Chaco se registraron solo 4 heladas, 3 de las cuales fueron agronómicas, mientras que en el 2024 hubo casi 40 heladas.

Los técnicos también destacan que esta vez están más preparados: se han sembrado materiales más resistentes (tropicales) y saben qué productos son más eficientes y cómo hacer más efectivos los tratamientos. Y, lo más importante, hay agua para sostener el crecimiento de plantas vigorosas y hacerle frente al virus que trasmite la chicharrita.

Hace dos años, el calor y la sequía volvían al maíz mucho más vulnerable al patógeno. De todas formas, es una situación que inquieta y que se la sigue de cerca en el norte del país. En estas provincias, el cultivo de maíz es clave en la rotación para sostener la posibilidad de hacer agricultura. Los técnicos se manifiestan preparados para un intenso año de monitoreo y controles.

Embed - Diario LA OPINION on Instagram: " Bajan las expectativas para el maíz temprano en el norte bonaerense debido al ajuste hídrico que están sufriendo los lotes, según advirtió la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Las lluvias no acompañaron como se esperaba y el impacto ya se refleja en los rindes proyectados. La buena noticia es que se esperan precipitaciones en los próximos días, lo que podría aliviar parte del estrés del cultivo. Además, Santa Fe logra sostener los promedios, lo que permite mantener una campaña general interesante. La preocupación pasa también por la chicharrita, especialmente en el norte del país, donde genera inquietud entre los productores. Con un área estimada de 8 millones de hectáreas a cosechar, la producción total podría ubicarse 1 millón de toneladas por encima de lo inicialmente proyectado, pese a las dificultades recientes. El cierre del año estuvo marcado por una ola de calor de varios días y un cambio rápido en las reservas de agua en los suelos del centro y sur de la región pampeana, un giro negativo tras un período de buen comportamiento de las lluvias. Leé la nota completa en www.laopinionline.ar"
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