En un contexto donde la ciudad se prepara para vivir una nueva instancia de elecciones, el Partido de Pergamino tiene una ordenanza clave para preservar el espacio público durante las campañas. Se trata de una normativa que regula de manera específica la colocación de propaganda política en la vía pública, en respuesta a una problemática que históricamente ha dejado las secuelas visibles: pasacalles descolgados, carteles deteriorados, pegatinas en columnas, y las montañas de folletos en veredas aún días después de la elección.
Esta iniciativa fue impulsada por el concejal Ignacio Maiztegui, presidente del bloque oficialista “Juntos”, quien destacó la importancia de equilibrar el derecho a difundir las propuestas en democracia con la necesidad de cuidar el espacio que es de todos. “Esta ordenanza no busca limitar la libertad de expresión de ningún sector político, sino establecer reglas claras para que esa expresión se dé en un marco de respeto y responsabilidad ciudadana”, sostuvo el edil.
Maiztegui explicó que este marco legal apunta a ordenar el uso del espacio público durante los períodos electorales, contemplando tanto el despliegue visual como el impacto ambiental que suelen tener estas campañas. La ciudad, según remarcó, “no puede convertirse en un escenario de contaminación visual ni mucho menos en un lugar donde lo proselitista pase por encima del orden urbano y el respeto por lo común”.
Elecciones y las reglas para la convivencia
Hasta el momento, Pergamino carecía de una legislación específica para regular la propaganda política. Si bien existían ordenanzas generales sobre publicidad en la vía pública, muchas de ellas resultaban obsoletas o insuficientes para abordar los tiempos, formas y consecuencias de las campañas electorales modernas. En ese sentido, la nueva normativa representa un salto de calidad en términos de ordenamiento urbano.
Esta ordenanza establece criterios concretos para la colocación de carteles y material político, define los espacios permitidos y fija plazos estrictos para el retiro de todas las propagandas una vez finalizados los comicios. También se contempla las sanciones económicas para quienes incumplan lo establecido, apuntando a desalentar conductas invasivas o negligentes.
Uno de los aspectos más destacados del nuevo texto legal es que “no será obligatorio gestionar un permiso previo” para colocar publicidad política, siempre que esta se ajuste a los criterios establecidos.
“Queremos garantizar que todos los partidos tengan acceso al espacio público, pero sin generar caos ni degradación. No se trata de poner trabas burocráticas, sino de promover un uso responsable del entorno urbano”, explicó el concejal Maiztegui.
Prohibiciones y limitaciones en Pergamino
Esta ordenanza prohíbe de manera expresa el uso de pasacalles, las pintadas sobre calzadas y veredas, y la colocación de cartelería en columnas de alumbrado, árboles, postes de señalización, refugios de transporte público o sobre muros de propiedad privada sin autorización escrita del propietario. También queda prohibida cualquier instalación que obstruya señales de tránsito o dificulte el acceso a instituciones públicas, hospitales, escuelas y demás espacios de uso colectivo.
En cuanto a la distribución de material gráfico (folletos, volantes), se establece que “solo podrá entregarse en mano”, prohibiendo su dispersión indiscriminada en la vía pública, una práctica que ha generado suciedad y molestias en campañas anteriores.Este tipo de medidas apuntan no solo a mejorar la estética urbana durante los meses de campaña, sino también a evitar riesgos vinculados a la seguridad vial y a promover una cultura ciudadana más consciente del valor de los bienes comunes.
Proteger lo que es de todos
Desde el oficialismo, consideran que esta normativa constituye un paso fundamental hacia una democracia más madura y una ciudad más ordenada. “La democracia no solo se construye con votos, también se construye con respeto. Esta ordenanza es una manera de decirle a los vecinos que sus espacios, sus plazas, sus calles y sus edificios son importantes y deben ser protegidos, incluso en medio de la contienda política”, afirmó Maiztegui.
La implementación de esta herramienta legal coloca a Pergamino en sintonía con otras ciudades del país que ya cuentan con regulaciones específicas en materia de propaganda electoral. El objetivo común: evitar la contaminación visual, proteger el paisaje urbano y promover campañas más limpias y sostenibles.
Más allá del texto legal, la ordenanza interpela directamente a partidos, candidatos, militantes y ciudadanos en general. El llamado es a ejercer la participación política con compromiso, pero también con responsabilidad y respeto por el otro. Porque el espacio público es el reflejo de la convivencia que queremos construir.
Con esta nueva regulación, se espera que Pergamino transite la campaña electoral sin perder de vista algo esencial: la ciudad no se detiene mientras se vota. Los vecinos siguen caminando sus veredas, transitando sus calles, disfrutando sus plazas. Y merecen hacerlo en un entorno cuidado, limpio y ordenado. “Cuidar Pergamino también durante la campaña es cuidar la democracia”, cerro el edil en diálogo con el Diario.