Las autoridades sanitarias de la ciudad de Colón manifestaron su satisfacción por el exitoso operativo de ablación de órganos que se desarrolló a lo largo de más de 24 horas en el Hospital Municipal “Eduardo Morgan”, un procedimiento complejo que demandó una minuciosa coordinación entre el sistema colonense de salud, el Centro Único Coordinador de Ablación e Implante de la Provincia de Buenos Aires (Cucaiba) y distintas áreas logísticas, entre ellas el Aeródromo provincial de Pergamino, que resultó determinante para el traslado aéreo de los equipos y de los órganos donados.
La subdirectora del hospital colonense, Nataly Méndez, brindó detalles del procedimiento en una entrevista realizada por los periodistas Alfonso Godoy y Federico Delloso en el ciclo de streaming “Reporte La Opinión”, donde puso de relieve el compromiso de todos los actores involucrados y subrayó el profundo impacto humano que conlleva una donación de órganos.
Según explicó Méndez, el operativo comenzó el miércoles, cuando se constató la muerte cerebral de un paciente joven que se encontraba internado en la terapia intensiva del hospital. A partir de esa confirmación médica, y tras el acompañamiento profesional correspondiente, la familia tomó la decisión de donar los órganos, un gesto solidario que abrió la posibilidad de salvar otras vidas. “Desde ese momento se activó todo el protocolo y se puso en marcha un operativo que no se detuvo hasta la madrugada del viernes”, relató.
Avisaron a Cucaiba
El primer paso fue el contacto inmediato del servicio de terapia intensiva con Cucaiba, organismo encargado de coordinar la donación y el trasplante de órganos en el ámbito provincial. El miércoles mismo arribó al hospital un equipo interdisciplinario integrado por una neuróloga, una psicóloga y un técnico, responsables de confirmar el diagnóstico, acompañar a la familia y realizar los estudios necesarios, como el electroencefalograma, para certificar la ausencia de actividad cerebral.
Durante el jueves se avanzó en la compleja organización logística que requiere un procedimiento de estas características. Méndez destacó que el hospital y la Municipalidad de Colón pusieron a disposición todos los recursos necesarios para el traslado del personal y del equipamiento. “Dependemos de los tiempos, de la cantidad de profesionales que vienen y del volumen de equipos que traen. Por eso se coordinan ambulancias para el material y vehículos para el personal”, explicó.
En ese esquema, el Aeródromo provincial de Pergamino cumplió un rol central. El arribo y posterior despegue del avión sanitario, que transportó a los equipos especializados y luego a los órganos ablacionados, fue posible gracias a la disponibilidad y a la permanente comunicación con el jefe del aeródromo, Mario Pelliccioni. “Estuvimos en contacto constante desde el primer momento. La cercanía del aeródromo fue clave para que todo pudiera realizarse en tiempo y forma. Además que encontramos una buena predisposición del jefe del Aeródromo, Mario Pelliccioni”, subrayó la subdirectora del hospital.
El equipo de ablación llegó finalmente el jueves por la noche y el procedimiento quirúrgico se extendió durante varias horas. Una vez concluida la intervención, cerca de la madrugada del viernes, se inició el operativo de regreso hacia Pergamino, desde donde los órganos fueron trasladados a los centros de salud donde aguardaban los pacientes compatibles. De acuerdo a la información brindada, al menos dos personas que se encontraban en lista de espera resultaron beneficiadas de manera directa.
Méndez remarcó que detrás del éxito del operativo hubo un enorme trabajo colectivo que excede largamente al acto quirúrgico. “Participó todo el personal de terapia intensiva, quirófano, anestesistas, instrumentadoras, enfermeras, camilleros, seguridad, choferes y hasta el personal de cocina, que preparó viandas para los equipos que trabajaron durante horas. También hubo un acompañamiento permanente desde el municipio y de la Guardia Urbana”, detalló.
Desde lo humano, la subdirectora del Hospital de Colón describió el proceso como una experiencia intensa y movilizadora. “Es una mezcla de dolor y esperanza. Por un lado, el sufrimiento de una familia que pierde a un ser querido; por el otro, la posibilidad de que otras personas puedan seguir viviendo gracias a esa decisión”, expresó. En ese sentido, destacó especialmente la actitud de la familia donante, que acompañó todo el proceso con respeto y contención, y que incluso protagonizó un emotivo aplauso cuando los órganos fueron retirados del hospital.
Ese gesto, según Méndez, tuvo un fuerte impacto en todo el equipo de salud. “Cuando salimos con los órganos se formó un cordón humano y la familia aplaudía a la vida. No es una decisión fácil y no cualquiera puede afrontarla con esa entereza. Fue un momento muy fuerte y muy significativo para todos”, señaló.
La subdirectora también explicó las condiciones médicas necesarias para que una persona pueda ser donante de órganos. Se trata de pacientes con muerte cerebral confirmada, en quienes todavía es posible mantener la perfusión de los órganos. “No todos los pacientes son posibles donantes ni todos pueden donar los mismos órganos. Siempre es la familia la que decide”, aclaró.
En cuanto al impacto en la comunidad de Colón, Méndez sostuvo que la noticia generó una doble reacción: el dolor por la pérdida de una persona joven y, al mismo tiempo, el orgullo de saber que desde la ciudad se contribuyó a salvar otras vidas. “La donación de órganos y de sangre son temas muy importantes para nosotros. Siempre promovemos campañas porque ayudan a mucha gente”, afirmó.
Finalmente, la directiva hospitalaria valoró el funcionamiento del Hospital Municipal “Eduardo Morgan”, único centro de salud de la ciudad, que atiende a toda la población y trabaja las 24 horas con un alto nivel de demanda. “Somos un hospital municipal de mediana complejidad y contamos con el respaldo permanente del Ejecutivo local. Operativos como este demuestran que, con compromiso y coordinación, se pueden lograr resultados muy importantes”, concluyó.
El operativo de ablación realizado en Colón dejó así no sólo un balance sanitario positivo, sino también un mensaje de solidaridad y trabajo conjunto que trascendió los límites de la ciudad y alcanzó a todo el sistema de salud provincial.