La bicicleta dejó de ser únicamente una alternativa ecológica o recreativa en Pergamino para convertirse en una respuesta concreta frente al aumento de los costos de movilidad y los seguros lo tomaron en cuenta. En un contexto donde cada vez más personas la incorporan a sus traslados cotidianos, también crece la preocupación por la seguridad y se multiplican las consultas por trabas reforzadas, seguros, GPS y espacios de guardado protegidos.
Cada vez más bicicletas
El crecimiento del uso urbano comenzó a impactar en el mercado. Comercios del sector registran una mayor demanda de bicicletas destinadas al traslado diario, junto con un incremento de servicios de mantenimiento y reparación. Paralelamente, organizaciones ciclistas y comunidades especializadas advierten un aumento de reportes vinculados al robo de bicicletas en distintos centros urbanos del país.
Fernando Rodríguez, especialista en derecho del seguro, explicó que la bicicleta pasó a ocupar un lugar cada vez más relevante en la vida cotidiana de los usuarios. “Para muchas personas dejó de ser un elemento recreativo y pasó a formar parte de su patrimonio cotidiano e incluso de su herramienta de trabajo. Eso genera una mayor conciencia sobre la necesidad de protegerla”, señaló.
El robo de las bicicletas crece día a día
Según el especialista, una de las principales dificultades es la rápida reventa de bicicletas robadas y el desarme de piezas en circuitos informales. Por eso recomienda contar con número de cuadro, fotografías actualizadas y medidas de protección adecuadas. Desde el sector asegurador también observan un creciente interés por coberturas específicas para bicicletas urbanas, deportivas y eléctricas.
La tendencia refleja un cambio más profundo en los hábitos urbanos: mientras la bicicleta gana terreno como alternativa económica y eficiente, la inseguridad comienza a influir cada vez más en cómo se usa, dónde se estaciona y cuánto están dispuestos a invertir los usuarios para protegerla.
Cinco consejos para reducir el riesgo de robo de bicicletas
- Utilizar trabas de alta seguridad: los sistemas tipo U-lock o cadenas reforzadas ofrecen una mayor resistencia frente a intentos de robo.
- Evitar estacionamientos prolongados en la vía pública: especialmente durante la noche o en zonas de alta circulación.
- Registrar número de cuadro y fotografías: esta información facilita la denuncia y la identificación del rodado en caso de robo.
- Incorporar sistemas de rastreo: los dispositivos GPS o geolocalizadores son cada vez más utilizados en bicicletas de mayor valor.
- Extremar precauciones en actividades de reparto: mantener la bicicleta siempre a la vista y evitar dejarla sin supervisión durante las entregas reduce significativamente los riesgos.