domingo 21 de junio de 2026

Scaloni afina los últimos detalles en Kansas City antes del duelo del lunes ante Austria

El entrenador mantiene una base consolidada pero guarda para el final la decisión sobre el casillero que completa el equipo. Messi, intocable tras su triplete ante Argelia.

21 de junio de 2026 - 11:03

En medio de la cancha principal del complejo Compass Minerals, en Kansas City, Lionel Scaloni reúne a sus jugadores antes de la práctica. A pocos metros, sobre una de las pequeñas heladeras con ruedas que acompañan cada entrenamiento, se apilan las pecheras. Algunos futbolistas se acercan como parte de la rutina, toman una botella y siguen. Otros prestan un poco más de atención. Porque detrás de una escena que se repite antes de cada partido suele esconderse una señal importante: quién ocupará el último lugar disponible en el equipo.

Los intocables y el margen de maniobra

Hay jugadores que apenas necesitan prestar atención a las pecheras. Lionel Messi es uno de ellos. Si está en condiciones físicas, será titular. Lo dijo más de una vez el propio Scaloni: el capitán es el único jugador que tendrá el puesto asegurado hasta que decida ponerle punto final a su carrera en la selección. Tampoco generan demasiadas dudas otros nombres del núcleo: Emiliano Martínez, Cristian Romero, Rodrigo De Paul, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister vienen jugando juntos desde hace años y, salvo alguna lesión o suspensión, integran una base que rara vez cambia.

Pero en la selección no todo son certezas. También hay un espacio que suele quedar vacante. Un margen de maniobra que le permite a Scaloni encontrar siempre el equipo más adecuado para cada escenario. A veces ese lugar lo ocupa un delantero. Otras, un mediocampista. En determinados partidos puede ser un extremo. En otros, un volante más para reforzar la mitad de la cancha. Cambian los protagonistas, pero la pelea es siempre la misma: convertirse en el jugador número 11.

Por eso el entrenador casi nunca confirma la formación antes de tiempo. El plantel suele enterarse del equipo recién durante la charla técnica del día del partido. Será exactamente lo que ocurra este lunes en Dallas, donde Argentina enfrentará a Austria por la segunda fecha del Grupo J.

La duda del casillero libre

En el estreno ante Argelia, Thiago Almada arrancó con ventaja sobre los demás candidatos. El mediocampista no tuvo una actuación al nivel de sus últimas presentaciones, aunque Scaloni destacó especialmente su trabajo sin pelota: la presión sobre la salida rival, la manera en que ayudó a cerrar líneas de pase y la disciplina táctica para acompañar el retroceso.

Sin embargo, la competencia sigue abierta. Leandro Paredes, que llegó al debut recién recuperado de un desgarro, puede aportar manejo y equilibrio en la mitad de la cancha, además de liberar a Mac Allister de algunas responsabilidades. Exequiel Palacios, que dejó buenas sensaciones en los amistosos previos al Mundial, se anota en la pelea con su orden, su dinámica y un altísimo porcentaje de efectividad en los pases. Nicolás González también da pelea por su recorrido y su capacidad para cumplir distintas funciones por la banda izquierda, algo parecido a lo que brinda Giuliano Simeone por el sector opuesto.

Cada uno le da algo distinto al equipo y Scaloni deberá elegir cuál encaja mejor en la idea que imagina para este partido. Austria ganó 3-1 en su debut ante Jordania y volvió a mostrar lo que viene siendo desde hace tiempo: un equipo intenso, que presiona alto y obliga a jugar cada pelota al límite. Frente a ese perfil de rival, Scaloni puede optar por un volante adicional, por un futbolista con más recorrido por afuera o por mantener a Almada en ese casillero.

Lo concreto es que el equipo se parecerá mucho al que goleó 3-0 a Argelia, con algunos retoques y con ese último nombre todavía por definirse. El entrenamiento del sábado reforzó esa lectura. De los jugadores que habitualmente aparecen como titulares, la única variante fue Facundo Medina, que volvió a ocupar el lateral izquierdo mientras Nicolás Tagliafico busca sumar minutos después de la distensión en el sóleo derecho que lo dejó afuera del debut.

La otra incógnita: el centrodelantero

La segunda duda no pasa por rendimiento sino por actualidad física. Julián Álvarez llegó a Estados Unidos con pocos minutos de competencia después del esguince de tobillo derecho que lo obligó a perderse buena parte de las prácticas y apenas sumó algunos minutos ante Argelia. Lautaro Martínez, en cambio, fue titular en el debut, aunque lejos de su mejor versión. La incógnita sobre quién arrancará de nueve probablemente se mantenga hasta horas antes del partido, como viene siendo habitual en esta selección.

No sería la primera vez que la incertidumbre previa se resuelve de la mejor manera posible. En Qatar 2022 ocurrió con el propio Enzo Fernández y con Julián Álvarez, que empezaron el torneo fuera del equipo y terminaron siendo piezas fundamentales en la conquista del título. Algo parecido sucedió con Almada en el tramo final de las eliminatorias, cuando fue sumando minutos y confianza hasta convertirse en una de las opciones más utilizadas por Scaloni.

Messi, una categoría aparte

El capitán llegó al Mundial después de una sobrecarga en el isquiotibial izquierdo que condicionó parte de su preparación. Con poco ritmo de competencia, necesitó semanas para ponerse a punto. Pero el debut despejó cualquier duda. Su triplete ante Argelia confirmó que sigue siendo el jugador más importante del equipo y que, a días de cumplir 39 años, mantiene intacta su condición de intocable.

Detrás del capitán existe una columna vertebral consolidada. Un grupo que se conoce de memoria, que ganó cuatro títulos juntos y que ahora busca un objetivo inédito: el primer bicampeonato mundial de la historia argentina.

En esta selección hay diez titulares que salen casi de corrido. A un paso de un partido que puede asegurar la clasificación y dejar a Argentina muy cerca del primer puesto del grupo, la fórmula se repite: Messi más nueve, y uno por definir.

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