Las precipitaciones de los últimos días están marcando un punto de inflexión en la campaña agrícola en áreas que estaban en "rojo" como en el centro de Buenos Aires, donde ya hay registros que superaron los 100 mm. Los analistas destacan su impacto en la recuperación de los cultivos, especialmente en la región núcleo y otras áreas productivas de la región pampeana.
Este martes, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) puso bajo alerta meteorológico amarillo por tormentas a toda la zona núcleo y parte del NOA, lo que implica posibilidad de lluvias intensas, ráfagas de vientos fuertes y riesgo de caída de granizo.
Desde la jornada del lunes 24 de febrero, en la región núcleo, los primeros registros ya muestran valores importantes en distintos puntos. En el noreste de Buenos Aires, Baradero acumuló 70 mm, Chacabuco 58 mm y Junín 52,4 mm. En el centro-oeste bonaerense, las lluvias superaron los 100 mm en Trenque Lauquen y Pehuajó, con Saladillo ligeramente por debajo (90 mm).
En Colón, Buenos Aires, la lluvia caída superó los 120 milímetros; en Salto llegó a 80mm y Pergamino registró cerca de 60 mm durante la primera jornada de lluvias.
Camino a la recuperación
El consultor de GEA/BCR, Alfredo Elorriaga, remarca que, a diferencia de lo que estaba previsto: "circulación cálida y seca del noroeste hasta el comienzo de la semana próxima", se sumó circulación desde el N que aportó humedad, "factor clave que favorecerá las precipitaciones en los próximos días".

En Rosario, las lluvias más importantes se esperan a partir del martes. No se prevé un descenso significativo de temperaturas, sobre todo en las mínimas, como sí sucedía en las semanas pasadas tras el ingreso del frente frío. Habrá solo un pequeño alivio del calor con la inestabilidad que persistirá durante la semana.
"Las lluvias de esta semana van a ser muy importantes, no solo para seguir consolidando la recuperación en la región núcleo, sino también para otras zonas clave de la región pampeana, como la provincia de Buenos Aires y parte de Córdoba", destacó Cristian Russo, Jefe de Estimaciones Agrícolas de la BCR.
Siguen las lluvias
En este contexto, los pronósticos indican que las precipitaciones continuarán a lo largo de toda la semana, en lo que constituye un sostén fundamental para los cultivos de soja y maíz, que ya venían recuperándose tras un enero complicado por la falta de agua y los calores extremos.
Según el informe semanal de la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA), "las recientes lluvias habrían mejorado la disponibilidad hídrica en la mayor parte de la provincia de Buenos Aires afectada por la sequía y con evidente impacto en el desarrollo de los cultivos".
De todos modos, aclaró que habrá que esperar unos días para ver el impacto de estas descargas sobre la recuperación de los mismos.
Por otro lado, coincidió en que el pronóstico indica importantes acumulados en la semana, concentrados en la provincia de Buenos Aires. "En toda la semana permanecerían las condiciones de tiempo inestables y alto contenido de humedad", resumió.
Esto es clave, como se mencionó, habida cuenta de que la segunda quincena de diciembre y todo enero habían resultado muy deficitarios desde el punto de vista hídrico para los cultivos de la zona núcleo.
Tormentas aisladas
Del mismo modo, desde la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) confirmaron se espera que, al final del período de inestabilidad, los acumulados sean significativos y terminen cubriendo una vasta zona de la región pampeana.
La entidad aclaró que, a diferencia de otros eventos recientes, no se trata de un frente organizado, sino de tormentas aisladas que seguirán desarrollándose hasta el viernes.
Lo importante es que, más allá de la región núcleo, el impacto sería positivo también en otras áreas de Buenos Aires, buena parte de Córdoba y en menor medida Santa Fe, La Pampa y Entre Ríos.