domingo 05 de abril de 2026

La violencia narco en Ecuador y sus ecos en la región

18 de enero de 2024 - 00:00

El narcotráfico es la principal expresión del crimen organizado en Ecuador, flagelo que hizo crecer otros delitos como el negocio ilícito de armas, la corrupción y el lavado de activos. 

Así lo advierte un informe del Observatorio Ecuatoriano del Crimen Organizado, una organización no gubernamental que denunció con mucha anticipación la creciente ola de violencia que padece una sociedad que hasta hace poco era considerada una de las más pacíficas de la región.

Según datos oficiales, desde 2020, la cantidad de homicidios en Ecuador se han multiplicado por cinco como consecuencia del creciente poder de bandas criminales ligadas al narcotráfico que disputan el control de rutas de salida de cocaína hacia dos de los principales mercados: Estados Unidos y Europa. Los expertos en la lucha contra el crimen organizado consideran que la irrupción de un grupo de jóvenes armados que el martes ingresó a los estudios de un canal de TV y tomó de rehenes a trabajadores de ese medio es apenas la punta del iceberg. Como antecedente se puede citar la masacre que se desató en febrero de 2021 en el interior de una cárcel de Guayaquil, donde se produjo un violento enfrentamiento entre bandas rivales, que dejó un saldo de 70 internos muertos. El hecho dejó en evidencia el creciente poder de organizaciones criminales que se apoyaron en la sobrepoblación carcelaria para dirimir sus luchas por el control de las principales rutas del narcotráfico, con el apoyo externo de cárteles mexicanos. En pocos años, Ecuador pasó de ser uno de los países más pacíficos de América Latina y el Caribe a tener un nivel creciente de violencia en las cárceles y las calles, a tal punto que el año pasado registró un récord histórico de asesinatos (7.700 según fuentes oficiales), mientras que en la última década no había tenido una tasa de homicidios mayor a 35 por cada 100 mil habitantes.

El citado informe del Observatorio Ecuatoriano del Crimen Organizado señala que "la atomización de las organizaciones criminales en el país acentuó sus relaciones de búsqueda de dominio territorial a partir de la pandemia de Covid 19, modificando profundamente el panorama delictivo, tanto en el posicionamiento criminal en aquellos territorios con un flujo representativo de delitos graves como el tráfico internacional de drogas y armas, así como la incidencia en las disputas de poder por las plazas de microtráfico en las ciudades portuarias del Ecuador". En ese sentido, el documento observa que a partir de la relación de aspectos geopolíticos como el perfil costero, la afluencia hídrica, la baja ocupación del suelo o la baja presencia del Estado en territorios de frontera, se llega a la conclusión que "el narcotráfico, el lavado de activos, la corrupción, el tráfico de armas y el tráfico de hidrocarburos se perciben como las principales expresiones de crimen organizado, observándose que dichas actividades guardan una relación causal para el desarrollo y despliegue de la criminalidad organizada en el país". En ese contexto, en agosto del año pasado, en el marco de una campaña electoral, se produjo el asesinato del candidato a presidente del Movimiento Construye, Fernando Villavencio, quien había prometido hacer una depuración en las fuerzas de seguridad para luchar contra la corrupción pagada por las organizaciones criminales.

Esta semana, tras la escalada de violencia que se produjo luego de la fuga de la cárcel de un líder narco, el presidente Daniel Noboa, que lleva sólo dos meses en el cargo, declaró el conflicto armado interno y ordenó a las Fuerzas Armadas ecuatorianas "ejecutar operaciones militares para neutralizar" a 22 grupos de crimen organizado que fueron señaladas como "organizaciones terroristas".  Según la ONU, Ecuador desplazó a Colombia como el primer exportador de cocaína del mundo, aunque el país del tristemente célebre Pablo Escobar sigue siendo el principal productor. Los analistas del fenómeno observan que en esa zona se produjo una reconfiguración del mercado de drogas, es decir, para los narcos se ha vuelto más rentable exportar por Guayaquil que por el Pacífico colombiano. Elizabeth Dickinson, analista del centro de estudios Crisis Group agrega un dato: las fuerzas de seguridad ecuatorianas son menos sofisticadas en la lucha contra la droga que sus pares de Colombia.

La escalada de violencia narco en Ecuador debe ser un llamado de atención para los gobiernos de nuestra región, ya que los delitos de estas bandas traen aparejados, entre otros males, una mayor violencia criminal y un índice más alto de homicidios.  

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