DE LA REDACCION. El jueves pasado, en el salón de usos múltiples del Museo de la Ciudad, avenida Alsina 405, fue habilitada la muestra “Cuerpo y memoria”, a cargo de Clara Luz Rentería Huamán, alumna de la Escuela de Artes Visuales.
Se trata de una video instalación in situ (que está diseñado de acuerdo con el espacio). Sobre una pantalla se proyectan fotografías de personas semidesnudas pintadas con motivos incaicos y, sobre la superficie del piso, la autora realiza una instalación con tierra con otro motivo basado en la cultura precolombina.
“Por un lado llevo esto muy arraigado -empezó diciendo la artista en diálogo con LA OPINION- comentaba con alguna gente que recién en el Siglo XX a las culturas aborígenes se les empezó a dar difusión y darle la importancia que se debe, tanto su lenguaje, su comida y sus costumbres como lo artístico. Cuando llegaron los españoles e invadieron, el arte de ellos quedó a un lado, no estaba dentro del paradigma del arte de ese entonces.
“Esto no solamente es un trabajo pictórico sino también un trabajo de investigación; lo he hecho a partir de libros que he leído. No sólo me llevó a llevar esto a la pintura sino también a un ideal, un conocimiento y a querer realmente comprometerme con esto. Traer a la memoria todo lo que yo tengo, aquello que la cultura occidental ha querido sacarnos. Con este trabajo artístico es lo que pretendo”.
- ¿Este es el punto de partida para futuras expresiones?
- Seguro. Quiero seguir trabajando con esto. Bonzón me dijo que le dé por este lado, que es lo que a mí me gusta, lo que me interesa. Y no solamente queda en esto sino que vuelvo a decir, es una cuestión de investigación que quiero que tenga una difusión a gran escala. Espero que sea así, que esto sea el punto de partida.
Clara Luz Rentería Huamán es nacida en Lima y radicada en Pergamino desde hace 10 años. Está casada con el pergaminense Adrián Ochoa con quien tiene tres hijos. “Este es mi lugar. Me siento parte de esta ciudad, de este país”, indicó.
La muestra va a estar habilitada hasta el domingo 23 de este mes.
“Las marcas son disparadores de memoria”
“La memoria es algo inasible, es inmaterial y el cuerpo lleva muchas marcas de nuestra historia, y esas marcas son disparadores de memoria: una antigua cicatriz o algún achaque que uno trae por el transcurso del tiempo”, explicó Sergio Bonzón, docente que acompañó a la artista en su proyecto durante un año.
En este sentido, agregó: “Me parece atinado utilizar el cuerpo como soporte, aunque en realidad no es un soporte sino un paso intermedio porque el cuerpo no está acá. Y esto me parece interesante porque trabajó el cuerpo pero registró lo hecho sobre ese cuerpo y las fotografías son el registro de esa acción, no son la acción misma”.
Para el artista “cada uno de nosotros, como espectadores, debemos construir nuestra propia memoria y esto nos tiene que disparar situaciones personales”.
Bonzón agradece a “Raúl Notta porque fue él, cuando vio el trabajo de Clara, que me propuso llevarlo al Museo. También a Mary Gómez y Manuela Cangas por la gran ayuda en el montaje, a María del Huerto Escobar y a la gente del Museo por su buena disposición y acompañamiento”.