miércoles 24 de junio de 2026

Quieres sentirte mejor, aumenta tu actividad física

19 de febrero de 2014 - 00:00

Por Carlos Garat.

Para la redacción de LA OPINION.

 

El trekking es un deporte interesante porque además de ser un ejercicio aeróbico que admite regular su intensidad, también es recreativo, permite conocer lugares inalcanzables de otra forma y se disfruta cuando se lo hace en grupo.

A mediados de enero, un grupo de mujeres pergaminenses integrado por Natalia Giovannoni, Cristina Casanovas, Susana Lépore, Cristina Villata, María Inés Rodríguez, Vilma Porta y coordinado por Silvina Serafini, realizó un trekking en la provincia de Río Negro. 

El relato de su experiencia es este: “El recorrido comenzó en Pampa Linda, al pie del cerro Tronador en el Parque Nacional Nahuel Huapi. Nuestro plan consistía en recorrer 15 kilómetros por el sendero conocido como Paso de las Nubes para llegar al refugio Agostino Rocca y regresar por el mismo camino. Este refugio fue inaugurado en abril de 2012 a 1.432 metros de altura sobre el nivel del mar, en la ladera oeste del cerro Tronador. Es uno de los más modernos de América Latina, enclavado en una elevación de increíbles vistas donde se pueden observar cerros, cascadas y glaciares. 

“Está abastecido de energía hidroeléctrica por una turbina ubicada en un cauce de agua a 500 metros. Cuenta con un sistema especial de tratamiento de residuos cloacales conocido como evapotranspiración que evita el uso de cámaras sépticas y reduce los residuos en un 95 por ciento. Tiene capacidad para 80 personas; cuenta con 10 habitaciones, también tiene sala de enfermería, dependencia de refugieros, depósitos, duchas y cocina de visitantes para que cada caminante pueda cocinar su propia comida, o la cocina del refugio para quienes deseen deleitarse con la auténtica cocina de montaña local. 

“Iniciamos la caminata como mencioné antes, partiendo desde el paraje Pampa Linda, realizando previamente el registro del trekking en la seccional de Parques Nacionales. Las primeras 2 a 3 horas de caminata fueron por el sendero que bordea el arroyo Alerce, un terreno con poca pendiente subiendo unos 100 metros de desnivel sin mayor dificultad. Luego de cruzar el puente del Alerce se inicia el denominado caracol, ascendimos por éste, aproximadamente durante una hora y media, subiendo unos 500 metros de desnivel, para luego continuar con un recorrido bastante plano faldeando la ladera de la montaña.

“Hasta que llegamos al refugio, no sin antes sortear algunas dificultades como el cruce de varios cursos de agua con diferentes caudales. Esa noche mientras disfrutábamos de la protección del refugio y descansábamos de nuestro trajín, una intensa nevada cubrió el refugio y toda la zona de un manto blanco. 

 

Continuidad del recorrido

“Afortunadamente al día siguiente a media mañana, cuando iniciamos el regreso a Pampa Linda, el sol nos permitió admirar el paisaje en toda su magnitud. Aire, agua, tierra y fuego, los cuatro elementos de la naturaleza estuvieron presentes en toda nuestra caminata. El aire fresco de montaña acarició nuestros rostros y oxigenó nuestros cuerpos.

“El agua, estuvo por doquier, la lluvia nos bendijo por más de siete horas, mientras caminábamos por las laderas del cerro hacia el refugio. Además bañaban nuestros pies las aguas del arroyo Alerce, cada vez que cruzábamos sus frías aguas, algunas veces vadeándolo, otras por improvisados puentes de troncos y sogas. De más está decir que la tierra nos brindó lo suyo también, caminamos por la selva Valdivianas, sorprendidas y deleitadas por la abundante flora del lugar. 

“La vista de los cerros Constitución, Parque, de los picos Argentino y Chileno del Cerro Tronador y los Glaciares Alerce y Frías, fue un regocijo para el alma. El último de los elementos, el fuego, por supuesto que se hizo presente en cada una de nosotras, ese fuego interior que nos llevó a lograr nuestros objetivos, caminar, disfrutar, compartir, ayudar y brindar lo mejor de cada una de nosotras en bien del grupo.

“Obviamente el resultado exitoso de este tipo de excursiones requiere tener muchos factores en cuenta: la preparación es una parte importante para lograr el objetivo y consta de diferentes aspectos, uno de ellos es tener una buena condición física para disfrutar de la caminata y el ascenso, es imprescindible entrenar la capacidad aeróbica, ejercitar la flexibilidad y trabajar la resistencia. Sin descuidar el equilibrio, la concentración y la adaptación. 

“La realización de paulatinas caminatas con diferentes dificultades, el trabajo en los gimnasios, las bicicleteadas, etcétera, nos va dando conocimiento de nuestras propias capacidades, confianza y seguridad en nosotros mismos, lo que permite desarrollar el desafío con un alto grado de satisfacción.

“Otro aspecto a tener en cuenta al momento de iniciar la caminata fue contar con la indumentaria necesaria para la montaña y evitar estar incómodo protegiendo a la vez el cuerpo de las inclemencias meteorológicas o diferentes cambios climáticos que seguramente arribarán durante la jornada. Incluyendo además otros elementos como bolsa de dormir, elementos de higiene, el agua necesaria, alimentos y botiquín para primeros auxilios.

“También es importante conocer el desafío que se va a realizar, dificultades a vencer, posibles imprevistos, teniendo en cuenta que la montaña, ese lugar con extraordinaria belleza, puede convertirse en un lugar con innumerables adversidades, por lo cual lo conveniente es la compañía de algún calificado experto.

“Y así la montaña, esa imponente ‘hembra brava que es orgullo de la tierra’, (al decir del poeta), que se yergue inconmensurable, te cargará de adrenalina y hará que pienses en un nuevo desafío y ya no podrás dejar de cuidar tu cuerpo, tu mente y tu espíritu que crecerán en unión con su notable fortaleza, su silencio profundo y su belleza incomparable y allí estarás, frente a ella con la audacia de un nuevo reto y con la eterna promesa de una próxima vez”. 

Dejá tu comentario

Las Más Leídas

Te Puede Interesar