De acuerdo con el calendario litúrgico, cada 11 de febrero la Iglesia Católica honra a la Virgen de Lourdes. En Pergamino, la fecha se vive con particular fervor en el templo de avenida Rocha 1290, donde los fieles organizan una nutrida agenda para celebrar a su patrona.
Las actividades comenzaron en las primeras horas de la mañana con un desayuno compartido, un espacio de encuentro fraterno que reunió a miembros de la comunidad parroquial y vecinos del barrio.
Procesión, misa y festival
El momento central de la jornada tendrá lugar a las 19:30, cuando se inicie la procesión desde el templo parroquial. Luego, los fieles participarán de la celebración de la Eucaristía, uno de los instantes más significativos de la festividad.
La propuesta continuará por la noche con un festival en honor a la Virgen de Lourdes, previsto para las 21:15 en la intersección de avenida Rocha y Valentini. El evento contará con espectáculos en vivo y la participación de músicos, cantantes y bailarines locales, en una celebración que combinará fe y expresiones culturales de la ciudad.
La historia de la Virgen de Lourdes
La devoción a la Virgen de Lourdes tiene su origen en Francia. El 11 de febrero de 1858, en la localidad de Lourdes, la joven Bernadette Soubirous, de 14 años, afirmó haber presenciado la aparición de una mujer en una gruta de Massabielle.
Según el relato, Bernadette se encontraba recogiendo leña junto a su hermana y una amiga cuando, al quedarse rezagada por problemas de salud, escuchó un sonido similar a una ráfaga de viento y observó una figura envuelta en una luz dorada. La mujer vestía de blanco, llevaba una cinta azul en la cintura y sostenía un rosario entre sus manos; en sus pies descalzos se destacaban rosas doradas.
Ante la visión, la adolescente comenzó a rezar el Rosario. De acuerdo con las crónicas, la mujer acompañaba en silencio el rezo, pasando las cuentas, y respondía en determinadas oraciones. Las apariciones se repitieron en varias oportunidades y, en una de ellas, la Señora pidió oración por los pecadores y la construcción de una capilla en el lugar.
La última manifestación ocurrió el 16 de julio de 1858. Tras una investigación eclesiástica, las apariciones fueron reconocidas oficialmente como auténticas el 18 de enero de 1862, consolidando una de las advocaciones marianas más difundidas en el mundo católico.
En Pergamino, esa historia de fe y esperanza vuelve a hacerse presente cada año, convocando a los devotos a participar de una celebración que une tradición, espiritualidad y comunidad.