lunes 02 de marzo de 2026

San Patricio y la huella irlandesa en la provincia de Buenos Aires

Cada 17 de marzo, algunas localidades bonaerenses celebran el Día de San Patricio. Es un homenaje a Irlanda, la llamada "Isla de Esmeralda"

17 de marzo de 2025 - 07:46

San Patricio es la fecha de la feligresía católica del 17 de marzo y este lunes el Santo recuerda a toda la inmigración irlandesa en Argentina, que fue muy numerosa y desde los tiempos fundacionales y de expansión de nuestro país; donde el interior los recibió para las actividades agrícolas y del manejo del ganado.

Desde la figura del almirante Guillermo Brown hasta los colonos que poblaron los campos en el siglo XIX, la relación entre la provincia e Irlanda está llena de historias de lucha, progreso y arraigo. También algún sinsabor.

Los lazos entre “La Isla Esmeralda” y Buenos Aires se remontan a la época de la independencia, con la destacada participación del irlandés Guillermo Brown (William Brown), considerado el padre de la Armada Argentina.

Nacido en 1777, Brown jugó un papel fundamental en la defensa de Buenos Aires. En especial durante la guerra contra el Imperio del Brasil y hasta en el Bloqueo de Montevideo de 1842.

Su legado perdura en la provincia, donde su nombre adorna calles, plazas y hasta el Club Almirante Brown.

Un trágico hecho que marcó la relación

El “Asunto Dresde” representa el punto negro en la histórica relación entre Irlanda y la provincia de Buenos Aires.

A finales del siglo XIX, cuando la emigración irlandesa hacia Argentina había alcanzado su punto máximo, un fallido intento de colonización empañó ese vínculo.

En 1889, más de 1700 emigrantes fueron embarcados en el vapor “Ciudad de Dresde” con la promesa de una nueva vida en tierras bonaerenses. Sin embargo, las condiciones del viaje fueron deplorables y muchos murieron en la travesía o al poco tiempo de llegar a Buenos Aires.

Unos 700 de estos inmigrantes fueron trasladados a Bahía Blanca con la intención de establecer la colonia irlandesa de Napostá. Pero el proyecto fracasó rápidamente. Los recién llegados no encontraron las oportunidades prometidas y se vieron peleando con un entorno hostil para el desarrollo agrícola.

La mayoría terminó abandonando el territorio en busca de mejores condiciones en otros países o intentando regresar a Irlanda.

El impacto de este suceso fue tan grande que el arzobispo de Cashel, Thomas Croke, emitió una advertencia categórica contra la emigración irlandesa a Argentina.

“Conjuro solemnemente a mis compatriotas más pobres, ya que valoran su felicidad en el futuro, a que nunca pongan un pie en la República Argentina, por muy tentados que puedan sentirse a hacerlo por las ofertas de un pasaje o por la seguridad de viviendas confortables“

Con ello, se puso fin a la inmigración masiva de irlandeses a la provincia de Buenos Aires. El suceso marcó un quiebre en una historia que, hasta ese momento, había sido de prosperidad y crecimiento mutuo.

La inmigración irlandesa en la provincia de Buenos Aires

Desde mediados del siglo XIX, miles de irlandeses habían llegado a la provincia de Buenos Aires. Se establecieron en localidades como Mercedes, Chascomús, Lobos, San Antonio de Areco, Suipacha, Navarro, Pergamino y Luján.

Se dedicaron principalmente a la cría de ganado ovino y bovino, aportando su experiencia en la producción lanera y transformando la ganadería bonaerense.

El escritor irlandés William Bulfin, quien vivió en el país a fines del siglo XIX, describió con precisión la magnitud de esta migración:

“Aunque no está escrito, todos saben que sobre las ricas tierras ovejeras de la provincia de Buenos Aires no se puede galopar durante una hora sin cruzar por la tierra de un hijo de la isla esmeralda o alguno de sus descendientes.”

Entre las familias irlandesas más influyentes de la provincia se encuentran los Duggan, Maguire y Casey en Chascomús, los O’Farrell y Dillon en Mercedes, los Murphy y Geoghegan en San Antonio de Areco, los Kehoe y Gahan en Pergamino y los O’Reilly y Kenny en Suipacha.

Sus descendientes continúan preservando la identidad irlandesa a través de festividades, reuniones sociales y actividades culturales.

Localidades bonaerenses con nombres irlandeses

La influencia irlandesa en la provincia también se refleja en su toponimia.

Ejemplo de ello es O’Brien, una localidad del partido de Bragado. Fue fundada en 1909 en honor a John Patrick O’Brien, un líder de la comunidad irlandesa en Argentina.

Otra localidad con un fuerte legado irlandés es Duggan, en San Antonio de Areco. Lleva el nombre de una de las familias irlandesas más importantes de la región.

El pueblo de Mariano H. Alfonzo tiene en San Patricio a su Santo Patrono que lleva el nombre de la capilla y su Día es la fecha elegida por la comunidad para celebrar.

Una cabalgata que sigue el rastro de los irlandeses bonaerenses

Las llamadas cabalgatas de “El Trébol y el Ombú” buscaron reconstruir la historia de los irlandeses que poblaron la provincia de Buenos Aires en el siglo XIX.

La iniciativa, fue creada por Carmen Casey, descendiente de inmigrantes irlandeses. Nació para conectar comunidades irlandesas-argentinas dispersas y rescatar historias familiares que de otro modo se perderían.

La educación fue una prioridad para los inmigrantes irlandeses, a pesar de que más del 50% de ellos se dedicaba a actividades rurales.

La Irlanda prehambruna tenía uno de los índices de alfabetización más altos de Europa. Esa mentalidad se trasladó a la provincia de Buenos Aires, donde abrieron varias escuelas rurales.

San Patricio en Buenos Aires: una tradición que sigue viva

La celebración de San Patricio sigue siendo un evento central en muchas localidades bonaerenses.

En Mercedes, Lobos, Chascomús y San Antonio de Areco, las festividades incluyen misas en honor al santo, festivales culturales y reuniones comunitarias.

La Parroquia San Patricio de Mercedes es uno de los principales centros de devoción irlandesa en el país. Cada año organiza una misa especial en honor a San Patricio.

En otras localidades, la jornada se complementa con ferias gastronómicas donde se pueden degustar platos típicos como el Irish stew y el soda bread, así como espectáculos de música celta.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Las Más Leídas

Te Puede Interesar