Aisha Nazar se consagró el fin de semana como la segunda mujer en ganar el Festival del Vacío a la Llama, celebrado en Maipú, Mendoza. Con un vacío que pesaba entre tres y cuatro kilos, logró un reconocimiento significativo en el ámbito gastronómico.
La técnica precisa para lograr el punto justo
"El concurso se basaba en que se cocinaba 100% a la llama", explicó sobre su participación junto a su compañero, Mariano Caballero.
La cocción se realizó con un enfoque especial. "Lo hidratábamos todo el tiempo con salmuera y verificábamos que la temperatura fuera la correcta para la cocción", detalló.
El tiempo máximo de cocción fue de dos horas y media, en las que Aisha y su equipo debieron cumplir con estrictas condiciones. "No podíamos correrlo, cambiarlo ni pincharlo; sólo se podía girar", aclaró.
El objetivo era alcanzar el “punto gris”, un término que Aisha definió como "cuando la carne sale con un jugo transparente".
Además, enfatizó la importancia del reposo de la carne: "Es esencial para que los jugos se distribuyan bien y quede más blanda". Este proceso de reposo, que dura entre 5 y 10 minutos, es crucial para mantener la calidad del asado.
Un concurso que impulsa el trabajo local y rompe estereotipos
El concurso reunió a 30 participantes y Aisha destacó el apoyo del municipio: "Después del concurso, tenemos la posibilidad de vender sándwiches de vacío, lo que nos ayuda a hacernos más conocidos".
"Soy cocinera y pastelera. Y, gracias a mi cuñada, me animé a participar. Las mujeres también podemos hacer asados", concluyó, dejando en claro su pasión por la cocina y la tradición del asado argentino.
Fuente: Cadena 3.