Noticias sobre La Boyita

Creada por el ingeniero Jorge Berichit, egresado del Otto Krause y vinculado a la emblemática firma Carrocerías El Detalle, la Boyita se produjo entre 1969 y 1980 y llegó a exportarse a distintos países de América Latina e incluso a Alemania. Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, la gran innovación de la Boyita era su estructura completamente estanca construida en PRFV, es decir, plástico reforzado con fibra de vidrio. Eso le permitía flotar y adaptarle un motor fuera de borda de entre 5 y 15 HP. La pequeña casa rodante pesaba apenas 350 kilos y podía ser remolcada por autos populares de la época. Su diseño redondeado, sus pequeñas ruedas y los faros traseros tomados del Fiat 1500 terminaron convirtiéndola en una silueta inconfundible en las rutas argentinas. Una casa rodante argentina que también podía navegar La Boyita tenía capacidad para cuatro personas y ofrecía distintas comodidades para viajar: comedor convertible en cama, cuchetas, cocina a garrafa, tanque de agua potable y baño opcional. Incluso contaba con batería propia y aislación térmica. En publicidades de principios de los años 70 aparecía presentada como “la primera casa anfibia del país”. Una de esas campañas, publicada en la revista Auto Club del ACA, recomendaba su uso para “cazadores y pescadores comodones” y destacaba la posibilidad de sentirse “libre con la casa a cuestas”. Con el tiempo, la Boyita se convirtió en una pieza icónica de la industria argentina. Se fabricaron alrededor de 1.500 unidades y todavía hoy existe una comunidad de propietarios llamada Boyita Club, que organiza encuentros y mantiene viva la historia de esta singular creación nacional. La Boyita también dejó su huella en la cultura popular. Una de las unidades apareció en la película argentina “El último verano de la Boyita”, dirigida por Julia Solomonoff en 2009, y su figura sigue despertando nostalgia entre quienes crecieron viéndola en campings, rutas y ríos.