domingo 24 de mayo de 2026

La crisis cambiaria trascendió fronteras y el temor llegó a Europa

29 de enero de 2014 - 00:00

L a crisis cambiaria que padeció estos días la Argentina trascendió fronteras y generó temor en Italia y España. Así admitieron el premier italiano, Enrico Letta, y el jefe de gobierno español, Mariano Rajoy, que expresaron su deseo de que haya una rápida solución en una conferencia de prensa conjunta que brindaron luego de mantener una reunión bilateral en Roma.

No obstante los mandatarios consideraron que hoy son una Unión Europea más sólida y tienen un euro más fuerte, además de una mayor capacidad de afrontar esta situación, si es que el “efecto Argentina” arrastra a otros países europeos, sobre todo los que tienen intereses en la Argentina.

“Esperamos que la situación en la Argentina se estabilice cuanto antes. Espero que eso sea así porque es un gran país, un país amigo con el que España está unido por todo tipo de relaciones y donde hay muchas empresas españolas que están ahí para quedarse”, dijo, a su turno, Rajoy. Al igual que su par italiano, el jefe de gobierno español destacó que, debido a una situación distinta a la de hace un año, no temía que pudiera haber un efecto contagio, ya que el euro tiene “la fuerza y la potencia suficientes para continuar adelante”.

Letta y Rajoy mantuvieron una reunión bilateral en Villa Madama y analizaron los avances de las economías de ambos países para superar la crisis y la amenaza de paralización de las obras del Canal de Panamá, entre otros temas. Tras el encuentro, ambos reivindicaron el fortalecimiento de las dos economías desde el último trimestre de 2013.

Pero tanto Italia como España, con deudas públicas enormes y alto desempleo, tienen economías aún deprimidas luego de años de recesión, se entiende la preocupación por la crisis cambiaria de la Argentina. Por eso la devaluación del peso tuvo amplia repercusión en los dos países.

En Italia, varios diarios mencionaron el regreso del “fantasma del default” de 2001, debido al bajísimo nivel de reservas del país y más allá de las diferencias. “No debería repetirse porque la Argentina casi no tiene deuda externa, al encontrarse fuera de los mercados internacionales tanto por voluntad propia como por no haber pagado las últimas deudas que quedaron desde entonces”, escribió el Corriere della Sera.

Recordó que después de 12 años hay 75.000 italianos -sobre un total de 300.000- que no entraron en ningún canje y siguen peleando en foros internacionales para recuperar el dinero invertido en los títulos argentinos caídos en default a fines de 2001, mientras que 225.000 aceptaron el canje, junto al recorte del 70 por ciento del capital.

La realidad es que la devaluación del peso y la crisis económica en la Argentina se produce cuando hay menos liquidez en el mundo y que los capitales están abandonando los países emergentes para ir a  lugares más seguros. Esta situación no es muy alentadora en el corto plazo para nuestro país.

Más que ningún otro país extranjero, España se preocupó la semana pasada con la corrida argentina: la devaluación del peso se interpretó como la razón principal para que el viernes el índice principal de la Bolsa de Madrid (Ibex 35) tuviera su peor caída en 11 meses. 

Las perspectivas encendieron las alarmas en el gobierno de Rajoy. El temor es que un derrumbe sostenido en la cotización de las grandes multinacionales españolas amenace la incipiente recuperación de un país que había recuperado cierta paz financiera después de una de las peores crisis de su historia. 

El gobierno español intenta mostrar que la situación argentina quedará encapsulada y que la volatilidad de los mercados es fruto de otros problemas, como la desaceleración de China y los cambios en la política monetaria de Estados Unidos. Pero la realidad es que temen que la crisis argentina los perjudique.

“Hemos visto en los últimos días un incremento de la aversión al riesgo, derivado fundamentalmente del tema de la Argentina y de los malos datos en el caso de algunas economías asiáticas, fundamentalmente la china”, dijo el ministro de Economía, Luis de Guindos, en una reunión en Bruselas. Consideró que “la exposición de las empresas españolas a la Argentina es muy reducida”.

La realidad es que los países con inversiones en la Argentina están preocupados, al igual que todos los ciudadanos por otra parte, por la aparición de golpes especulativos, en momentos en que el país tiene bajas reservas y una economía complicada

Muy preocupante.

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