La aprobación en Diputados del proyecto impulsado por el Gobierno nacional para reducir el alcance del régimen de la Ley de Zona Fría encendió una fuerte preocupación en Pergamino y gran parte del interior bonaerense. Si la iniciativa obtiene también el aval del Senado, miles de usuarios residenciales perderán el subsidio aplicado sobre las tarifas de gas natural y las facturas podrían registrar aumentos que, según estimaciones privadas, superarían el 50% promedio e incluso llegarían al 100% en algunos casos.
La propuesta promovida por La Libertad Avanza apunta a modificar el esquema vigente desde 2021 y volver prácticamente al sistema original creado en 2002, que contemplaba beneficios únicamente para la Patagonia, el distrito bonaerense de Patagones, la Puna y el departamento mendocino de Malargüe. Asimismo, de concretarse esta reforma, quedarían excluidos unos 94 municipios de la provincia de Buenos Aires, entre ellos Pergamino, además de numerosas localidades de Córdoba, Santa Fe y Mendoza.
El impacto alcanzaría a unos 3,35 millones de hogares en todo el país. Solo en territorio bonaerense perderían el beneficio más de 1,2 millones de usuarios, lo que representa cerca del 20% del total provincial.
Alerta y preocupación
En Pergamino, esta noticia genera inquietud no solo entre las familias particulares sino también en pequeños comercios, jubilados y sectores medios que desde hace años utilizan el descuento para amortiguar el fuerte incremento de las tarifas energéticas, especialmente durante los meses de invierno.
Actualmente, el régimen de Zona Fría otorga descuentos que van del 30% al 50% sobre el valor final de las facturas de gas. El porcentaje varía según la región, el nivel de consumo y la condición socioeconómica de cada usuario. Para muchas familias del interior bonaerense, el beneficio se convirtió en un alivio importante frente a la escalada inflacionaria y el encarecimiento sostenido de los servicios públicos.
Sin embargo, desde el Gobierno sostienen que este esquema actual es económicamente inviable. El sistema se financia mediante un recargo del 7,5% que pagan todos los usuarios del país sobre sus facturas de gas, pero según datos oficiales ese fondo resultó insuficiente durante 2025 y el Estado debió aportar alrededor de 200 mil millones de pesos adicionales para sostener los subsidios.
Con el argumento de reducir el gasto público y “corregir distorsiones”, esta iniciativa propone limitar el descuento únicamente al precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte, dejando afuera otros componentes de la factura como transporte, distribución e impuestos. En la práctica, eso implicaría una reducción considerable del beneficio y un fuerte incremento en el monto final que deberán pagar los usuarios.
A cuánto se irán las boletas
Distintos estudios privados ya comenzaron a proyectar el impacto económico de la medida. Un informe elaborado por la Fundación Mediterránea advirtió que algunos usuarios podrían enfrentar aumentos cercanos al 100%. Como ejemplo, el trabajo menciona varias zonas de la provincia de Buenos Aires, donde una factura promedio pasaría de 19.945 a 39.890 pesos mensuales para quienes pierdan completamente este subsidio.
En el caso de Pergamino y otros municipios del norte bonaerense, las proyecciones indican incrementos promedio cercanos al 50%, aunque el porcentaje final dependerá del nivel de consumo de cada hogar y de cómo quede reglamentada la eventual ley.
La preocupación crece especialmente porque la discusión parlamentaria coincide con la llegada de las bajas temperaturas y el aumento habitual del consumo domiciliario de gas. En muchos hogares pergaminenses el servicio resulta indispensable no solo para calefacción, sino también para cocinar y calentar agua, por lo que una suba de semejante magnitud podría alterar significativamente la economía familiar.
El proyecto prevé un reempadronamiento nacional para determinar qué usuarios podrán conservar el beneficio por razones de vulnerabilidad económica o severidad climática. Según el texto aprobado en Diputados, alrededor de 1,8 millones de hogares seguirían recibiendo algún nivel de subsidio, mientras que más de 1,69 millones quedarían excluidos por superar determinados niveles de ingresos.
No obstante, todavía existen muchas dudas sobre aquellos criterios que se utilizarán para definir quiénes podrán continuar dentro del sistema y qué documentación deberán presentar los usuarios para acceder al beneficio.
En Pergamino y la zona
Además de Pergamino, perderían el subsidio numerosos municipios bonaerenses de la región y del interior provincial, entre ellos Arrecifes, Rojas, Salto, Colón, Junín, Chacabuco, San Nicolás, Ramallo y Capitán Sarmiento. También quedarían afuera ciudades de peso como Tandil, Olavarría, Azul, Balcarce, Bolívar y Tres Arroyos.
La discusión ya comenzó a generar fuertes críticas desde distintos sectores políticos y asociaciones de consumidores, que advierten sobre el impacto social que tendría la eliminación del régimen en ciudades donde, si bien no se registran temperaturas extremas como en la Patagonia, los inviernos igualmente demandan un consumo elevado de gas para calefacción.
Mientras tanto, el proyecto aguarda ahora su tratamiento en el Senado, donde el oficialismo buscará reunir los apoyos necesarios para convertir la iniciativa en ley. Hasta entonces, la incertidumbre domina a millones de usuarios que observan con preocupación la posibilidad de enfrentar nuevas subas en un servicio esencial para la vida cotidiana.